Populismo con el Código Penal

January 27th, 2010

Ahora que el Rafita está de actualidad debido a que ha sido descubierto robando, los medios y algunos políticos (básicamente el PP) han aprovechado para coger el rábano por las hojas y han convertido en norma lo que es una excepción: la reincidencia de los menores juzgados bajo la Ley del Menor. En efecto, las estadísticas dicen que los menores que cometieron delitos y a los que se les aplicó la supuestamente benévola Ley de responsabilidad penal de los menores, en un 80%, no vuelve a reincidir. Pese a ello, el PP ha propuesto debatir la instauración de la cadena perpetua como remedio a todos los males del país en el ámbito de la delincuencia.

No se puede dar una contestación mejor que la efectuada por Ignacio Escolar en su artículo de Público, con datos y números que dejan en evidencia el populismo y la falsedad de estos argumentos favorables a la mano dura:

Endurecer el populismo

Dice el artículo 25 de la Constitución que las penas de cárcel en España “estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social” de los presos, no hacia la venganza. Pero como la Carta sólo es Magna cuando interesa, el PP ha decidido enarbolar el endurecimiento de las penas como nueva bandera electoral, a juego con su discurso xenófobo sobre la inmigración. El partido de las grandes soluciones para los problemas inventados ha aprovechado una anécdota, la nueva hazaña de El Rafita, para pedir condenas más duras, incluso la cadena perpetua. “Me parece que algo falla”, dice Esperanza Aguirre, y en eso tiene razón. Falla una sociedad que admite que se legisle a golpe de suceso macabro, del ritmo que marcan ciertos medios carroñeros que hacen de cada crimen un éxito de audiencia, un sangriento botín del que después los políticos populistas también sacan su tajada. Pero vayamos a los datos.

España es el país con más presos por habitante de toda la UE: 166 reclusos por cada 100.000 personas, muy por encima de Francia (96), Italia (92) e incluso Gran Bretaña (153). La población reclusa, unas 76.000 personas, casi se ha duplicado en los últimos quince años, desde que la reforma del Código Penal de 1995 endureció las condenas. ¿Significa esto que España es un país inseguro, y que por eso se llenan las cárceles? Pues tampoco. La tasa de criminalidad española es de las más bajas de Europa y los delitos más graves, como los asesinatos o los robos con violencia, no han parado de disminuir. Pese a estas cifras, existe la percepción contraria: que las condenas son blandas y que la delincuencia se ha disparado. La inseguridad ciudadana aparece como un problema cada vez mayor en las encuestas. Es la distancia entre la realidad y lo que sale por televisión.

20 años del asesinato de Ignacio Ellacuría

January 6th, 2010

El pasado 16 de noviembre se cumplieron 20 años del asesinato de Ignacio Ellacuría y otros 6 jesuitas, su asistenta y la joven hija de ésta. Su asesinato, planeado por la cúpula del Estado Mayor de El Salvador, se produjo en el contexto de la Guerra Civil que enfrentaba al Ejército y al Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) que dejó como resultado la muerte de 75.000 personas, en su mayoría civiles.

Ellacuría nació en Portugalete, Vizcaya, si bien ya a los 19 años fue enviado a El Salvador, país al que posteriormente regresaría y donde desarrollaría gran parte de su labor, hasta el punto de obtener la nacionalidad salvadoreña. En 1967 se incorpora a la Universidad Centroamericana (UCA) “José Simeón Cañas” de El Salvador, como profesor, donde empieza a destacar como uno de los máximos exponentes de la Teología de la Liberación. Desde entonces se implicará profundamente en la vida de la UCA, de la que forma parte del equipo rectoral durante 20 años.

En 1976 es nombrado director de la Revista de Estudios Centroamericanos, en la que publica un polémico editorial titulado “A sus órdenes, mi capital”, que ocasiona la retirada del apoyo económico del Gobierno salvadoreño a la UCA y las amenazas de los comandos paramilitares contra la Universidad.

En 1979 es asesinado el anterior rector de la UCA, y Ellacuría le sustituye en el cargo. Ese mismo año, la violencia paramilitar y la respuesta de la guerrilla desencadenan una dura Guerra Civil que destrozará el país durante 13 años, y a la que Ellacuría no será ajeno.

En 1980, se produce el que, junto al asesinato de los jesuitas de la UCA, es el hecho más representativo del conflicto armado en El Salvador, el asesinato del Arzobispo de San Salvador Monseñor Oscar Arnulfo Romero, uno de los Obispos más valorados y significativos de toda América Latina. El día anterior a su muerte, ante el incremento de la represión por parte del ejército contra los campesinos (desarrollando la llamada política de tierra quemada, que implicaba arrasar pueblos enteros en los que no quedaba nadie con vida), Monseñor Romero pronuncia las siguientes palabras en una homilía que ha pasado a la historia:

Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto, a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles… Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: “No matar”. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión”.

Al día siguiente, Monseñor Romero oficiaba Misa en una pequeña capilla de un hospital. En el momento en que alzaba la Hostia para consagrarla, un francotirador a la órdenes del mayor Roberto d’Aubuisson, (fundador del Partido ARENA, que gobernó el país sin interrupción hasta que hace unos meses la oposición del FMLN ganó por primera vez las elecciones) que se encontraba dentro de la Iglesia le dispara al corazón y le asesina, acallando una de las voces más importantes de El Salvador.

El hecho produce un fuerte impacto en la sociedad salvadoreña, y supone un serio aviso para las voces que denuncian los crímenes del Ejército. En este contexto, en 1980 Ellacuría es desterrado a España, desde donde alza su voz frente a lo que ocurre en El Salvador.

El conflicto se intensifica, mientras el FMLN avanza en el país, lo que obliga al Ejército a intensificar la represión. En 1989 la presión en insostenible, y Ellacuría regresa a El Salvador con el fin de apostar por el diálogo y la paz. Sin embargo, su defensa de la Teología de la Liberación, de los pobres y de los marginados, le situaron en una incómoda posición frente a los poderes fácticos que gobernaban el país y que pretendían acallar su voz. En palabras de José María Tojeira, actual Rector de la UCA, para los militares salvadoreños, “los enemigos de pluma, los intelectuales, eran enemigos más poderosos que los enemigos del fúsil, porque multiplicaban la conciencia”.

Los hechos no tardan en desencadenarse. El 16 de noviembre de 1989, un grupo de efectivos del Batallón Atlacatl ingresa al recinto de la UCA, dirigiéndose al edificio del Centro Pastoral donde residían los sacerdotes jesuitas.

Los militares intentan forzar la entrada del Centro Pastoral. Al darse cuenta los sacerdotes, los dejan entrar voluntariamente. Los efectivos del Ejército registran el edificio y ordenan a los sacerdotes salir al jardín posterior y tenderse boca abajo.

El Teniente al mando, José Ricardo Espinoza Guerra, da la orden de matar a los sacerdotes. El soldado Oscar Mariano Amaya Grimaldi asesina a tiros a los sacerdotes Ignacio Ellacuría, Rector de la Universidad; Ignacio Martín Baró, Vicerrector; Segundo Montes, Director del Instituto de Derechos Humanos; el Subsargento Antonio Ramiro Avalos Vargas, por su parte, asesina a los sacerdotes López y Moreno, profesores de la UCA. Poco después los soldados encuentran al sacerdote Joaquín López y López en el interior de la residencia y le dan muerte. Además, el Subsargento Tomás Zarpate Castillo dispara a la señora Julia Elba Ramos, que trabajaba en la residencia, y a su hija de dieciséis años, Celina Mariceth Ramos. Por último, otro soldado dispara contra ellas nuevamente, rematándolas. Además, los efectivos del Atlacatl se apoderan de un maletín que pertenecía a los sacerdotes, y con él, fotografías, documentos y cinco mil dólares.

Las voces más críticas habían sido, una vez más, silenciadas.

Inmediatamente, el comando se dirige a la oficina del Coronel Ponce a dar parte de todo lo ocurrido en la UCA. Los oficiales informaron de que tenían un maletín con fotos, documentos y dinero que los soldados habían sustraído de los jesuitas horas antes. El Coronel Ponce ordena destruirlo porque era prueba de la responsabilidad de las Fuerzas Armadas.

El escándalo internacional es mayúsculo. El prestigio del Gobierno salvadoreño queda fuertemente cuestionado, a pesar del apoyo de los Estados Unidos, por lo que al Presidente Cristiani no le queda más remedio que encargar la investigación del crimen a la Comisión de Investigación de Hechos Delictivos (CIHD).

El Coronel Benavides, uno de los principales cerebros de la matanza, relata los hechos al Jefe de la CIHD, y solicita ayuda. Este último recomienda destruir los cañones de las armas utilizadas y sustituirlos por otros para evitar su identificación en las pruebas balísticas. Asimismo, también aconseja al Coronel Benavides cerciorarse de que no quedaran registros en los libros de entrada y salida de la Escuela Militar que permitieran identificar a los culpables. Posteriormente el Coronel Benavides ordena quemar todos los libros de registro de la Escuela Militar, tanto de ese año como del anterior, con el fin de no dejar ningún cabo suelto.

Al poco tiempo de iniciada la investigación, el Coronel Ponce dispuso que se incorporara a la CIHD para colaborar con la investigación sobre el caso el Coronel Nelson Iván López y López, Jefe del Conjunto I del Estado Mayor, quien había estado al mando del Centro de Operaciones Tácticas del Estado Mayor durante toda la noche del 15 al 16 de noviembre en que se produjo la matanza: todo debía quedar atado y bien atado.

La investigación continúa, y la CIHD se entera de dos testigos que afirmaron haber visto efectivos del Atlacatl cerca de la UCA la noche de los crímenes. Poco tiempo después, estos testigos se retractan de sus afirmaciones.

También una empleada de la Universidad que declaró haber visto desde un edificio adyacente a la residencia de los jesuitas a soldados con uniformes camuflados y gorras, se retracta de su declaración inicia. Por su parte, la CIHD no toma declaración al Coronel Benavides, a pesar de que los hechos habían ocurrido en la zona bajo su Comando.

Continúa el escándalo internacional, y el Ministro de la Defensa se ve obligado a crear una Comisión Especial de Honor, integrada por cinco oficiales y dos civiles, para investigar los asesinatos.

La Comisión de Honor, al enterarse de lo investigado por la CIHD, interroga a unos 30 efectivos del Batallón Atlacatl. Los Tenientes Espinoza y Mendoza y el Subteniente Guevara, así como los soldados que participaron en el asesinato, confiesan su delito en declaraciones extrajudiciales ante la Comisión de Honor.

Sin embargo, un miembro civil de la Comisión altera las declaraciones hechas con el objeto de suprimir las menciones a la existencia de órdenes superiores, y elimina las referencias a algunos oficiales.

El día 12 de enero la Comisión presenta su informe al Presidente Cristiani. En él se señala como responsables a nueve personas, cuatro oficiales y cinco soldados, quienes fueron detenidos y luego sometidos a juicio.

La instrucción del proceso duró casi dos años. Durante este período el Coronel Ponce y otros coroneles del ejército salvadoreño, presionan a oficiales de menor rango para que no mencionaran órdenes superiores en sus testimonios ante la Corte.

Finalmente, se realizó el juicio ante jurado los días 26, 27 y 28 de septiembre de 1991, en el edificio de la Corte Suprema de Justicia. La identidad de los cinco jurados fue mantenida en secreto.

Por el asesinato fueron declarados culpables únicamente el Coronel Benavides y el Teniente Mendoza. El juez encontró además culpables al Coronel Benavides y al Teniente Mendoza por proposición y conspiración para cometer actos de terrorismo. Los Tenientes Espinoza y Guevara Cerritos fueron sentenciados a tres años por proposición y conspiración para cometer actos de terrorismo. El Teniente Coronel Hernández y el Teniente Mendoza fueron también condenado por el juez a tres años por encubrimiento real. Espinoza, Guevara y Hernández, a pesar de sus responsabilidades, quedaron en libertad y siguieron en la Fuerza Armada.

Sin embargo, los principales autores intelectuales del asesinato ni siquiera comparecieron en juicio. Además, y para culminar la farsa, los militares responsables del asesinato, el Coronel Benavides y el Teniente Mendoza, fueron amnistiados 14 meses después.

Desde entonces se sucedió una larga lucha de los organismos de derechos humanos para que el caso fuera verdaderamente esclarecido y los culpables, procesados. La justicia de El Salvador se negó a colaborar, y fue la Corte Interamericana de Derechos Humanos quien ordenó investigar el caso.

Con todo, es la Audiencia Nacional española quién puede dar el paso definitivo para esclarecer el caso. Hace un año, la Asociación Pro Derechos Humanos de España y el Center for Justice and Accountability de los Estados Unidos presentaron una querella contra “todos los responsables intelectuales de aquella matanza, por delitos de crímenes de lesa humanidad, terrorismo de Estado, asesinato y torturas”.

Como consecuencia de la querella, muchos documentos se van a desclasificar (el Departamento de Estado de los Estados Unidos ya ha empezado a ello) y el escándalo va a ser mayúsculo.

Entre esos documentos figura el acta manuscrita del Estado Mayor del Ejército ordenando el asesinato de Ignacio de Ellacuría. También se van a aportar documentos que evidencian que el Departamento de Estado norteamericano y la CIA estaban al tanto de la orden de asesinato de Ellacuría y no sólo no lo impidieron, sino que lo encubrieron.

Se descubrirá que la cúpula político – militar del Salvador, al más alto nivel, ordenó acallar las voces incómodas y discrepantes, y que hubo una verdadera política sistemática de violaciones de los derechos humanos llevada a cabo por el Gobierno y el Ejército salvadoreño, con la aquiescencia del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

En esa situación, el asesinato de Ellacuría junto a otros 6 jesuitas, su asistenta y la hija de ésta, figura entre los hechos más emblemáticos de ese tiempo negro y nefasto en El Salvador.

Ellacuría, como Monseñor Romero, fueron un ejemplo de compromiso con los más pobres, de defensa de la vida y dignidad de los más desfavorecidos, en unos años convulsos en el que el exterminio masivo y organizado de los opositores era Política de Estado.

Ha llegado la hora de que los verdaderos culpables, los responsables intelectuales de esta matanza, afronten sus responsabilidades. Lamentablemente, tendrá que ser en España, ya que El Salvador, hasta ahora, se ha negado a enjuiciar debidamente a los responsables.

El caso, además, salpicará a diversos países. La constatación del negro papel jugado por la CIA y el Departamento de Estado volverá a poner en evidencia la actuación de los presidentes norteamericanos durante los años de fuego en América Latina. Y es que una vez más, como ocurrió en Chile con el Golpe de Pinochet, o con Videla en Argentina, o en Uruguay o Guatemala, los golpes de estado y los genocidios llevados a cabo por el ejército fueron ideados, apoyados y financiados por los Estados Unidos.

La voz de Ignacio Ellacuría, sin embargo, no fue acallada ni silenciada con su asesinato. Todo lo contrario: desde entonces, su figura se engrandeció y fue objeto de homenajes y estudios que le han convertido en un ejemplo de sacerdote comprometido con la vida y con esa “opción preferencial por los pobres” que él consideraba que debía asumir la Iglesia Católica.

Su voz y su figura, 20 años después de su muerte, se han revitalizado y se ha terminado cumpliendo el pronóstico que realizó Monseñor Romero poco antes de su muerte: “Y si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Así ha ocurrido con Ellacuría, Romero y los mártires jesuitas de la UCA.

Lecciones de Díaz Ferrán

December 30th, 2009

En estos días navideños, la CEOE está de moda: su presidente, Gerardo Díaz Ferrán, ha visto como Air Comet suspendía pagos (6 meses después de que él suspendiera el pago de las nóminas a sus empleados, por cierto) debido a su mala gestión, dejando tirados en tierra a centenares de viajeros que habían comprado su pasaje para ir a pasar la navidad a Latinoamérica.

Este suceso no es sino la constatación de la calidad humana y profesional del representante de los empresarios, que aún se atreve a ir dando lecciones de economía sobre cómo salir de la crisis. Menos mal que el Gobierno no le hace mucho caso, porque si las lecciones las da quien ha hundido una compañía y debe millones de euros a la Seguridad Social, otros tantos a Caja Madrid y las nóminas de los últimos 6 meses a sus trabajadores, que Dios nos pille confesados.

Transcribo el acertado artículo que publicó Ignacio Escolar sobre este asunto el pasado 23 de diciembre, titulado “La CEOE les desea un feliz 2010″.

“La patronal CEOE y en su nombre su presidente, don Gerardo Díaz Ferrán, les desea felices fiestas y lo hace, como siempre, desde el ejemplo. El primero de los empresarios españoles quiere mandar un mensaje optimista, porque no todo son malas noticias, por mucho que algunos envidiosos sólo vean el vaso medio vacío. Desde hoy, los casi 700 trabajadores de Air Comet, muchos de los cuales llevaban 8 meses sin cobrar, recibirán puntualmente el subsidio de desempleo. Y no piensen sólo en el bienestar de 700 personas, no. Que son muchas más: son 700 familias que, gracias a la ejemplar gestión de don Gerardo, afrontan un 2010 lleno de esperanza, con más tiempo libre para disfrutar con los suyos y la tranquilidad que da saber que el dinero del paro no fallará a fin de mes.

Don Gerardo demuestra así la generosa filantropía de los empresarios españoles, líderes europeos en la producción de parados. Otro año más, la patronal se ha apretado el cinturón y, ante una caída del 3,6% en el PIB, ha conseguido que la tasa del paro alcance todo un 18%; un éxito que algunos pelotas quieren atribuir en exclusiva al Gobierno, sin reconocer la justa aportación de la ejemplar clase empresarial española, la única de Europa que declara ante el fisco, de media, unos ingresos más bajos que sus manirrotos empleados.

La Navidad es así, un tiempo de felicidad que saca lo mejor que llevamos dentro. Por eso don Gerardo también ha mirado por los más desfavorecidos. No sólo se quedan en tierra los turistas que iban al Caribe; la mayoría de los miles de pasajeros de Air Comet eran inmigrantes latinoamericanos, que llevaban meses ahorrando para poder pasar las fiestas con su familia. Gracias a dios, y a don Gerardo, se librarán de soportar a la suegra”.

La dignidad de Catalunya

November 27th, 2009

Se desató la polémica. Después de 3 años desde la aprobación del Estatut de Cataluña, el Tribunal Constitucional parece cerca de resolver el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP. Tras unos primeros borradores de sentencias que parecían inclinarse a favor de la constitucionalidad del texto, las últimas noticias apuntan a que ahora el TC optaría por recortar parte del articulado del Estatut.

Frente a esta posible sentencia, la sociedad catalana, mayoritariamente favorable al Estatut, como se demostró en el referendum que lo aprobó hace 3 años, empieza a movilizarse para defender un texto que consideran plenamente legal.

Y en este contexto, hoy ha salido publicado un editorial común en los 12 principales periódicos catalanes titulado “La dignidad de Catalunya” que defiende el Estatut frente a un posible recorte por parte del TC.

Este editorial ha sido apoyado por todos los partidos políticos catalanes (menos el PP y Ciutadans), así como por diversos agentes sociales: la Cámara de Comercio de Barcelona, la Asociación de Promotores de Barcelona, la Confederación de Comercio de Cataluña y los sindicatos UGT, CCOO, USOC y Unió de Pagesos.

Si bien es cierto que el texto contiene algunos errores, no es menos cierto que tiene razón en el fondo. Sorprende que los grupos más conservadores, contrarios al Estatut, que han estado presionando al TC para que se pronunciara en contra del texto legal, salgan ahora espantados por el hecho de que la sociedad catalana se movilice de la misma manera que hizo en su momento el nacionalismo español.

Por ello, y a pesar de no estar al 100% de acuerdo con el texto, aunque sí en su mayoría, nos sumamos al editorial, que apoyo sin ningún tipo de complejo. Por la dignidad de Catalunya y por el bien de quienes creemos en una España diversa y plural, la del artículo 2 de nuestra Constitución que, mal que les pese a algunos, dice textualmente que se “reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran”.

El Estado del Bienestar como solución a la crisis

November 25th, 2009

Transcribo un interesante artículo (uno más) de Vicenç Navarro en el que defiende el Estado de Bienestar y el aumento del gasto social como la mejor medida para salir de la crisis que nos atenaza. Una crisis que, no debemos olvidarlo, es una crisis liberal, una crisis originada por políticas neoliberales, una crisis de la economía de mercado tal y como se concibió desde principios de los 80, gracias a las ideas económicas de la Escuela de Chicago, llevadas a la práctica por Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y continuada por sus sucesores.

El Estado del Bienestar no es un problema: es la solución

Existe un consenso casi generalizado por parte de las instituciones internacionales, desde el Fondo Monetario Internacional a la Comisión Europea, de que es necesario continuar el estímulo económico, pues la economía mundial está todavía en baja forma. El punto de discusión no es, entonces, estímulo o no, sino el tipo de estímulo.

Las dos alternativas que se han propuesto son bajar los impuestos o aumentar el gasto público, aún cuando ambas alternativas signifiquen mantener o aumentar el déficit del estado. Durante este periodo  de gran recesión, ha habido también consenso (con excepciones, como es el caso del Partido Popular en España) en que deben flexibilizarse las reglas del Pacto de Estabilidad, para poder aumentar el déficit público, el cual ha crecido en todos los países de la OCDE (el club de países ricos). La razón de que haya consenso en que la recuperación económica requiera un incremento del déficit público se debe al entendimiento de que, en un momento de debilidad del consumo privado, es necesario aumentar el consumo público, incluso a costa de aumentar el déficit público.

Menos consenso hay en cuanto al porcentaje del déficit público sobre el PIB que debiera permitirse y la rapidez de reducción del mismo una vez aparezcan los síntomas de recuperación. Y la otra área donde tampoco hay consenso es en si el efecto estimulante de la economía es mayor cuando se bajan los impuestos (como creen los conservadores y liberales) o cuando se aumenta la inversión pública. En la UE se ha hecho mayor hincapié en la reducción de impuestos; y en EEUU se ha dado prioridad al aumento del gasto público.

La evidencia muestra que mientras las dos alternativas activan la economía, la reducción de impuestos tiene, por lo general, menor impacto estimulante, y ello como consecuencia de que las familias están tan endeudadas que utilizan los fondos obtenidos a base de la reducción fiscal para pagar sus deudas, más que para consumir y estimular la demanda. En realidad, la subida del ahorro, que se ha considerado erróneamente como un signo de recuperación, no es más que el deseo de acumular fondos para poder pagar sus deudas en un momento de grave crisis y endeudamiento. En EEUU se sabe que dos terceras partes de los fondos originados por los recortes fiscales del Presidente Bush fueron a pagar las deudas. La evidencia existente apunta, pues, hacia el incremento del gasto público como la mejor manera de estimular la economía.

Ahora bien, dentro del gasto público, la pregunta que debiéramos hacernos es: ¿qué tipo de gasto público es el más estimulante? Y la respuesta a esta pregunta la conocemos ya, pues la evidencia acumulada en EEUU y también en España es que, en un momento de gran recesión y elevado desempleo, la mejor manera de estimular la economía es creando empleo. ¿Pero dónde crear empleo? La respuesta en EEUU, que da el equipo económico encargado del estímulo económico de la Administración Obama, dirigido por el Vicepresidente Biden, es crearlo donde se necesita más y donde pueda crearse empleo más rápidamente. Y ahí el estado del bienestar juega un papel clave, pues es la dimensión del estado donde debiera crearse más empleo. Esta observación es particularmente relevante para España, donde el porcentaje de la población adulta que trabaja en los servicios públicos del estado del bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancias, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social y otros), es el más bajo de la UE-15 (ver sección Estado del Bienestar, en mi blog www.vnavarro.org). Pero esta inversión en los servicios del estado del bienestar es tan importante, no sólo para crear empleo, sino también para aumentar la productividad del país.
En España, cuando se habla del estado del bienestar como inversión (y no sólo como consumo), se piensa inmediatamente en educación e investigación y desarrollo. Este entendimiento ha alcanzado un nivel de dogma. Pero es enormemente reduccionista. Hay otras dimensiones del estado del bienestar, además de educación, que son inversiones, incluyendo la protección social. De ahí que, en EEUU, la administración Obama, (que ha enfatizado la vía de gasto público -con un crecimiento de tal gasto equivalente al 5% del PIB-, como manera de estimular la economía) se ha centrado en la creación de empleo en las áreas sociales (y también en las nuevas energías verdes). Esta estrategia traduce también una visión de los servicios del estado del bienestar como inversión y no sólo como consumo.

En España, el estímulo económico ha sido menor, alcanzando un 2% del PIB, un porcentaje bajo (aunque en el resto de la UE ha sido incluso menor). Pero más preocupante que el bajo porcentaje del estímulo es que sólo una parte pequeña de este estímulo se ha dedicado directamente a crear empleo. Los 8.000 millones de euros destinados a las administraciones locales han sido una inversión en la creación de empleo (se han creado directa e indirectamente 421.000 puestos de trabajo), lo cual es positivo, pero insuficiente. Se deberían gastar unos porcentajes mucho mayores del PIB en este tipo de inversiones, incluso a costa de incrementar el déficit. Se está dando excesiva importancia al objetivo de reducir el déficit. Tal reducción retrasará enormemente la recuperación económica. Intentar que los déficits se reduzcan al 3% del PIB en tres o cuatro años es una receta de suicidio económico. En este momento de enorme crisis hay que aumentar el gasto público en crear empleo y corregir el enorme déficit social de España, invirtiendo en su protección social, incluyendo servicios públicos al estado del bienestar.

La famosa flexiguridad de los países nórdicos (de clara tradición socialdemócrata) se basa precisamente en una extensa protección social –transferencias y servicios públicos- que da seguridad al trabajador. El promedio de gasto en protección social en aquellos países es un 32% del PIB. En España es sólo un 20% del PIB. La flexibilidad laboral necesaria para la eficiencia económica no se conseguirá, como la patronal y la banca (incluyendo el gobernador del Banco de España) están reclamando mediante la desregulación de los mercados de trabajo que se caracterizan por su escasa protección social. Inseguridad no crea flexibilidad. Crea miedo y resistencia. De ahí que, para conseguir flexibilidad, se requiera una mayor inversión en protección social, alternativa no considerada por aquellos agentes e instituciones. Se está ignorando, en los círculos económicos del país, que la productividad en un país y su eficiencia económica dependen en gran manera de su cohesión social. Incluso el informe Davos (el Vaticano del pensamiento liberal) sobre la competitividad señala a los países nórdicos como unos de los países más eficientes y competitivos en Europa, pero sus seguidores en España parecen todavía no entenderlo. Considero sorprendente que en la reciente reunión de los ex Ministros de Economía y Hacienda, para discutir como salir de la crisis, ninguno de ellos acentuó este aspecto clave, viendo el gasto social más como un consumo que como lo que es, una inversión.

Enrique Urquijo, In Memoriam

November 18th, 2009

Un día como hoy, 17 de noviembre, de hace 10 años fallecía Enrique Urquijo, líder de Los Secretos y una de las voces más emblemáticas de la Movida. Junto a Antonio Vega y Joaquín Sabina, probablemente los 3 cantantes y compositores más importantes de la canción española del último cuarto de siglo.

Fallecía en el portal del número 23 de la Calle Espíritu Santo, en Malasaña, poniendo fin así a una trayectoria marcada por su carácter intimista y melancólico que desarrollaría en canciones memorables como Agárrate fuerte a mí, María, O sobre un vidrio mojado.

Para recordarle, basta con escuchar la letra y la música de la que para mí es la más bonita de sus canciones, Pero a tu lado, todo un canto al amor que se ha convertio en un himno inmortal escuchado y cantado a coro por centenares de personas en las noches profundas y solitarias de Madrid, al calor de las estrellas y de los tragos amargos que se beben para recordar, no para olvidar.

Como dice en su canción (pinchar para acceder), Ya no persigo sueños rotos, los he cosido con el hilo de tus ojos…

Descanse en paz y en nuestros recuerdos.

Un año de Obama

November 7th, 2009

Se cumple un año desde que Barack Obama ganó las elecciones y se convirtió en el primer Presidente negro de los Estados Unidos. Quizás también en el Presidente que mayores esperanzas de cambio ha levantado, el que ofrecía un proyecto más revolucionario, el que rompía con los moldes que habían gobernado la política norteamericana desde tiempo inmemorial.

Pasado un año, existen luces y sombras. Los que están deseando que Obama se descalabre para luego decir, con orgullo realista, que eran todo nubes y fuegos de artificio, que las cosas no pueden cambiar y es mejor que sigan como están, restan méritos a lo que ha hecho hasta ahora Obama.

En mi opinión, lleva poco tiempo para que pueda cambiar tantas cosas como prometió, y aun le quedan retos difíciles (la reforma sanitaria, Afganistán) que determinarán la magnitud del cambio. Con todo, en el poco tiempo que lleva las reformas y su nueva forma de hacer política se han notado. ¿O acaso no es cambio

- el cierre programado de Guantánamo,

- la anunciada salida paulatina de las tropas de Irak,

- el acercamiento a Irán que aleja la posibilidad de un guerra,

- el acercamiento a Moscú que permite desactivar el absurdo escudo antimisiles que Bush instaló en Europa del Este y que perjudícó las relaciones con Rusia,

- los acuerdos de reducción del arsenal nuclear,

- su histórico discurso de El Cairo que supone una política de distensión con el mundo árabe,

- sus posturas acerca del conflicto de Oriente Medio,

- su apuesta por las energías renovables o

- el nuevo modelo económico, con subidas de impuestos a los más ricos y a las empresas y con mayor intervención estatal, que ha sacado a Estados Unidos de la crisis?

¿Acaso es poco todo esto para un año? Por mucho que se diga, no todos los políticos son iguales, y no es lo mismo Obama que Bush, y aunque lentamente, el cambio se ha producido.

Sobre este tema ha opinado de forma acertada Iñaki Gabilondo, en su editorial del pasado 4 noviembre que transcribo a continuáción:

“Obama, un año en la Casa Blanca. Un año en el que ha vuelto del revés toda la arquitectura doctrinal construida por George Bush. Multilateralismo en lugar de unilateralismo, mano tendida al Islam, complicidad con Rusia, reducción de armas nucleares, lucha contra el cambio climático. Las líneas maestras del nuevo pensamiento han quedado esculpidas en una docena de discursos memorables. Y el reglamento del juego mundial ha cambiado por completo.

Sin embargo, todo parece nada. Y se respira un aire de decepción, de sueño frustrado, como si Obama sólo hubiera sido un globo de colores y ya se nos hubiera pinchado. A fin y al cabo, el planeta está como estaba, y Afganistán peor, y la reforma de la sanidad en los Estados Unidos no sale adelante, etcétera, etcétera.

Obama, un fuego fatuo. Palabras, sólo palabras. Así se despachan hoy, en muchos foros, las glosas de aniversario. Y nos sorprende, porque dan a entender que se habían cegado por el colosal impacto de su victoria. Y se habían sentado en primera fila para ver de cerca los milagros que se iban a producir.

No habían reparado en que Obama no es mas que el presidente de los Estados Unidos. ¿El mayor poder? No, los hay mayores, y muy pronto empezaron a ofrecer feroz resistencia. ¿En qué ha quedado el control bancario o la guerra a los paraísos fiscales?. En su país, Obama se está fajando con lo más granítico del pensamiento conservador. Y fuera, los países que aspiraban a contar, pesar y mandar, lo que desean sobre todo es que sea Obama quien resuelva.

Suspirábamos por el multilateralismo, pero ignoramos cómo se juega ese juego. Entre otras cosas, porque no sabemos lo que queremos. Ejemplo, Afganistán: ¿sabe España qué quiere, lo sabe Alemania, o Francia, tiene una idea Europa?. Nuestro deseo es estar sin estar estando. ¿Y en el cambio climático?, ¿en la lucha contra la pobreza? ¿Queremos que pase lo que decimos querer?. ¿Y pagar los precios correspondientes, modificando nuestro modelo de desarrollo y de vida?.

En última instancia, la mayoría de los que nos  proclamamos partidarios de las grandes transformaciones que Obama anunció, nos limitamos a hablar. Sin embargo, los que se oponen a ellas, actúan. Y con todo su poder.”

La economía española en 2010

November 4th, 2009

Si alguna lección nos ha dejado la crisis económica y financiera que vivimos es que la evolución de la economía es imprevisible, y que todos los pronósticos y vaticinios son muy poco fiables.

Así, el FMI que dirigía Rodrigo Rato en 2006 afirmaba que “hay un reconocimiento creciente de que la dispersión del riesgo de crédito desde los bancos a un grupo más amplio y diversificado de inversores (…) ha contribuido a que tanto el sistema bancario como el conjunto del sistema financiero sea más resistente“: justamente un año y medio después, el sistema financiero mundial se situaba al borde del colapso precisamente por esa “dispersión del riesgo del crédito” que llevó a la expansión de los activos tóxicos, a la quiebra de numerosas entidades financieras y a la restricción del crédito que agravó la crisis económica hasta convertirla en una crisis financiera sin precedentes, en cuanto a su gravedad, desde el lejano crack del 29.

Por eso, cualquier predicción o vaticinio sobre la evolución de la economía debe cogerse con alfileres. Es más, los organismos encargados de estas predicciones las someten a constante revisión, ya que es tanta la incertidumbre que nadie sabe por dónde va a evolucionar una economía tan fluctuante.

En el caso español, la situación es aún más imprevisible, ya que a la crisis económica y financiera se suma la crisis del mercado inmobiliario, sustento de nuestro crecimiento en los últimos 12 años. Además, nadie sabe a ciencia cierta cómo afectará esta crisis inmobiliaria a los balances de los bancos, que siguen aguantando y maquillando sus cuentas a la espera de que escampe el temporal. Con todo, aquellos bancos que más arriesgaron en la financiación de operaciones inmobiliarias y que más hipotecas “basura” concedieron, serán los que tarde o temprano no podrán aguantar más y tendrán que sacar a la luz sus problemas, con la consiguiente crisis. El alcance de ésta determinará también, a su vez, el devenir de la economía española en 2010 y 2011.

De ahí que las estimaciones sean tan dispares. Por un lado, hay hasta 3 organismos (Itermoney, Goldman Sachs y La Caixa) que son optimistas respecto a la evolución de nuestra economía, previendo un crecimiento positivo o, en el peor de los casos, crecimiento cero en 2010. Particularmente impactante fue el esperanzador dato aportado por Goldman Sachs, el último en publicarse de la lista, que prevé un crecimiento de hasta el 0,7%, dato que ningún otro organismo se ha atrevido a pronosticar. Sería, sin duda, una gran noticia para nuestra economía, ya que supondría el comienzo de la salida de la crisis (aunque ello no significaría la solución de otros problemas, como el empleo, ya que nuestra economía no crea empleo hasta que crece a tasas superiores al 2%).

En la misma línea, Intermoney cree que habrá un crecimiento considerable en 2010, sobre todo si tenemos en cuenta que venimos de un 2009 en el que el descenso del PIB puede acercarse al 4%.

Junto a estos pronósticos positivos, hay otros más negativos. BBVA, FMI y AFI (Anlistas Financieros Internacionales) consideran que la economía se retraerá en 2010 entre un 0,6% y un 0,7%, lo que significa un desaceleración de la crisis en España pero sin llegar a su superación. Más negativo es FUNCAS (Fundación de las Cajas de Ahorro), que apunta a un fuerte retracción de hasta el 1%. Estos datos serían malos, sin duda, pues supondrían otro año más de descenso del PIB y de aumento sostenido del paro.

En un punto intermedio se sitúa el propio Gobierno, que apunta a un descenso del 0,3% en el PIB, basándose en unos primeros trimestres negativos atenuados por un ligero crecimiento en los últimos, que encarrilarían un 2011 ya positivo en el que la crisis estaría superada.

En cuanto al desempleo, sólo Intermoney y el Gobierno consideran que se mantendrá estable, en cifras parecidas a las que actualmente tenemos del 18,5%. El resto de organismos apuntan a una subida del desempleo de un 1%, situando la tasa de desempleo por encima el temido 20%. Habrá que ver cómo afectan al empleo los nuevos estímulos fiscales, pero lo que parece claro es que ni el desempleo crecerá a ritmos exponenciales como ha sucedido en el último año y medio, en el que el número de desempleados ha subido más de un 10%, ni tampoco descenderá apreciablemente, puesto que nuestra economía no creará empleo hasta que crezca por encima del 2%, por lo que hasta mediados de 2011 no es factible un descenso considerable del desempleo. Con todo, en el peor de los casos, parece improbable que la tasa de desempleados alcance los 5 millones de personas, como funestamente algunos han augurado.

En cualquier caso, nada está dicho. Habrá que ver el impacto de los estímulos fiscales y de la recuperación de Francia y Alemania, que pueden tirar de nuestras exportaciones. Habrá que ver cómo afecta el sorprendente dato del crecimiento del 3,5% del PIB de Estados Unidos en este último trimestre, lo que supone que la primera potencia mundial ha salido ya de la crisis , lo cual sin duda insuflará confianza en los mercados. Habrá que atender al comportamiento de la demanda interna y el consumo y, sobre todo, habrá que esperar que los bancos y cajas españolas no tengan excesivos problemas, porque si los peores augurios se cumplen y los bancos afectados por la crisis inmobiliaria se meten en problemas, la economía podría volver a caer gravemente, y hacer la situación insostenible.

A pesar de tanta incertidumbre, lo que parece más factible es que la economía aún sufra dos trimestres de recesión, para luego empezar a crecer sostenidamente (habrá que ver si en forma de V, que supondría un rápido repunte, o en forma de L, más estancado). El empleo, por su parte, compaginará meses duros con algunos más halagüeños, sin que haya grandes variaciones en porcentaje de parados.

Esperemos, por el bien de todos, que las peores predicciones no se cumplan, y que esos signos positivos que Goldman Sachs ha visto sean ciertos, porque eso supondría el principio del fin de la crisis que nos atenaza, que sería lo mismo que decir el principio del fin del sufrimiento de tantas y tantas personas que se han visto devoradas por esta crisis económica y financiera que casi nadie supo ver y de la que muchos quieren salir aplicando las mismas recetas que nos llevaron a ella. Pero eso es asunto de otro artículo.

Analista

% Variación PIB 2010

% Tasa de Paro 2010

Intermoney

+ 0, 6 %

18, 4 %

Goldman Sachs

+ 0, 7 %

 

La Caixa

+ 0, 0 %

20, 1 %

Gobierno

- 0, 3 %

18, 5 %

Funcas

- 1 %

20, 5 %

FMI

- 0, 7 %

20, 2 %

BBVA

- 0, 7 %

20, 7 %

AFI

- 0, 6 %

20, 9 %

Las relaciones España - EEUU

October 14th, 2009

Mucho se ha escrito en los últimos años sobre las relaciones entre España y Estados Unidos. Se recriminaba a nuestro Presidente, Zapatero, sus desencuentros con Bush, y el hecho de que no le hubiera recibido en la Casa Blanca se interpretaba como un desaire y una prueba de las equivocaciones en la política exterior del Gobierno socialista.

En mi opinión, nada más lejos de la realidad. Precisamente ese desencuentro, esa falta de entendemiento entre Bush y ZP, debería ser motivo de orgullo, ya que el primero ha sido uno de los peores Presidentes de la Historia de los EEUU, con una política violenta, injusta, errática y fracasada. Prueba de ello es el cambio que ha dado el mundo con Obama, que se guía por unos principios similares a los defendidos por ZP durante años, y opuestos a los de Bush.

Lo triste no era que discrepáramos hasta el enfado con Bush, sino que en algún momento de nuestra historia, coincidiéramos en planteamientos con semejante personaje. Más aún: que nos alineáramos incondicionalmente con él en la empresa más cuestionada de las últimas décadas, la Guerra de Irak, contraviniendo la opinión mayoritaria de los ciudadanos y de los países de la UE, y actuando en contra del mandato de la ONU. Quebrando, en fin, las normas que regían hasta entonces las relaciones internacionales y polarizando y dividiendo al mundo.

Ayer, en su editorial de las 21:00, Iñaki Gabilondo lo resumía perfectamente:

Zapatero en La Casa Blanca. Es noticia importante. No porque nuestro presidente se haya quitado una piedra del zapato, sino porque recuperamos la normalidad. Normalidad que, cuidado, no perdimos cuando llegó Zapatero a La Moncloa. Entonces se cometieron errores que hubieron debido evitarse. Pero la normalidad se había quebrado ocho años antes, cuando llegó Aznar. Sus servilismo le fue gratificado con familiaridades que le hicieron malinterpretar su propio deslumbramiento. El monaguillo se creyó cardenal porque estaba cerca del Papa y fue utilizado como submarino contra Europa y copatrocinador de la Guerra de Iraq. E hizo algunos ridículos memorables.

La normalidad verdadera se dio con Felipe González. Como pesábamos mucho en Europa, y mucho en Iberoamérica, y pudimos ser anfitriones de la Conferencia de Paz de Madrid, por eso éramos respetados en todas partes. En La Casa Blanca también. Ese ha de ser nuestro modelo de relación con Obama. Amigos leales, pero sin perder la dignidad. De modo que no hemos de regresar a 2004, sino a 1996“.

50 notas para entender la crisis

October 8th, 2009

Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, publica en su página web (www.juantorreslopez.com) un interesante artículo en el que en 50 escasos puntos, desgrana las causas y soluciones de la crisis económica y financiera que desangra al mundo desde hace casi 2 años. Una crisis que, como dice el autor, no es coyuntural, sino estructural, esto es, una crisis del sistema capitalista que nos gobierna desde el final de la II Guerra Mundial. Por tanto, si no cambiamos el sistema, habremos puesto sólo un parche, y tarde o temprano volverán a aparecer los agujeros que nos han hundido en la miseria.

El origen y el desarrollo de la crisis

1. La crisis se origina en Estados Unidos.
2. Para evitar que después del 11-S la economía se viniera abajo se bajaron mucho los tipos de interés.
3. Como al bajar los tipos de interés los bancos ganarían menos, buscaron la  manera de no dejar de ganar.
4. Para ello se lanzaron a la búsqueda desesperada de clientes para sus préstamos y los daban cada vez más a familias con pocos recursos.
5. Los préstamos que daban (sobre todo los hipotecarios) eran muy arriesgados pero gracias a eso los podían dar a tipos de interés más altos.
6. Los bancos (y en general los inversores en los mercados financieros) no se guardan en un cajón los contratos de los préstamos que dan sino que los venden. Esa es una actividad llamada “titulización” que les permite cambiar papel por dinero líquido. Y a partir de ella nacen los “productos derivados”, llamados así porque van naciendo, derivándose, unos de otros. Forman el corazón de las finanzas internacionales, como una gran pirámide invertida (porque de uno inicial surgen muchísimos más) que mueve billones de euros solo a partir del papel, sin riqueza productiva alguna detrás.
7. Los bancos hipotecarios estadounidenses vendían sus contratos hipotecarios a unos fondos de inversión que ellos mismos habían creado para tal fin. En realidad se los vendían a ellos mismos pero formalmente aparecían como si fueran  otras empresas y eso les permitía que en sus balances el papel se sustituyera por dinero y así podían dar más créditos, que es lo que les proporciona rentabilidad.
8. Esos fondos de inversión vendían a su vez esos contratos a otros fondos, y estos a otros, y así esos contratos se fueron difundiendo por el sistema bancario internacional.
9. La inversión en esos contratos era muy rentable porque como respondían a hipotecas con tipos de interés más alto que el del mercado también podían dar más rentabilidad que la del mercado.
10. Para colmo, los bancos que originalmente vendían esas hipotecas trataron de disimular que eran muy arriesgadas. Para ello hacían “paquetes” en donde había unas buenas y otras malas. Y, además, contrataban a unas empresas especializadas (llamadas agencias de “rating”) para que “evaluaran” si esos paquetes eran buenos o malos. Les pagaban por ello, así que esas empresas decían que, por supuesto, era de la mejor calidad financiera.
11. Pero era mentira.
12. Las familias empezaron a no pagar sus hipotecas y así, lo que antes era muy rentable para el banco ahora dejaba de tener valor.
13. Quienes habían comprado esas hipotecas o los paquetes que las contenían empiezan a tener que registrar las pérdidas patrimoniales correspondientes.
14. Fueron quebrando unos bancos detrás de otros.
15. El sistema bancario de USA y el de Reino Unido llegaron a la  bancarrota y los demás le siguieron o están a punto de llegar a la misma situación.
16. Al ver los bancos que los demás estaban en tantos apuros y que ellos mismos tenían pérdidas muy grandes dejan de darse créditos unos a otros.
17. Cuando los bancos dejan de tener confianza y liquidez para prestar, el dinero empieza a no llegar a la economía real, a los empresarios y los consumidores.
18. La economía real no puede funcionar sin crédito (¿quién puede comprar un coche o una casa o casi cualquier cosa hoy día sin financiación?).
19. Las empresas empezaron a cerrar y a despedir trabajadores.
20. En mitad de ese proceso se produce otro fenómeno: los inversores que ven que las finanzas se han puesto feas para especular allí (que es lo que saben hacer) apuestan por invertir  en otros mercados.
21. ¿En dónde? En los que tienen tendencia a subir los precios, como antes había pasado con el inmobiliario. Ahora lo harán en el del petróleo y en el alimentario.
22. La especulación en el mercado del petróleo subió estrepitosamente sus precios y la de los mercados alimentario también, provocando mucha más hambre y sufrimiento en los países más pobres.
23. Los efectos de la crisis financiera, de la subida del petróleo y del precio de los alimentos desató la descomunal crisis económica que estamos viviendo.

España
24. La situación española tiene algo de particular.
25. Los bancos y cajas españolas no habían adquirido grandes cantidades de hipotecas basura y de paquetes contaminados (aunque algunos sí).
26. Pero tenían otra basura: se dedicaron a financiar al sector inmobiliario y crearon una burbuja que ha explotado. 27. Solo de 2002 a 2008 pasaron de dar créditos por 700.000 millones de euros a 1,8 billones. Es imposible que ese aumento no haya ido acompañado de un incremento inmenso del riesgo, de la insolvencia y de la morosidad. Ahora empiezan a pagarlo y a tener los mismos efectos que los que acabo de mencionar a escala global.

Los Estados frente a la crisis
28. ¿Qué han hecho las autoridades?
29. En primer lugar, establecer las normas contables y financieras que permitieron que los bancos pudieran hacer todas las inversiones super arriesgadas que han hecho y que han provocado la debacle. Y, por supuesto, hacer la vista gorda cuando los peligros y los problemas empezaban a manifestarse sin remedio.
30. Cuando estos ya no se podían disimular dijeron que solo se trataba de una crisis limitada a las hipotecas y a Estados Unidos. Mintieron a la gente.
31. Luego empezaron a darle dinero a mansalva a los bancos (las multimillonarias “inyecciones de liquidez” de los bancos centrales) para que taparan el agujero y se siguieren prestando entre ellos y prestaran a la economía real.
32. Pero el agujero era tan grande que no arreglaron nada. Los bancos quebraban uno detrás de otro,
33. Propusieron que los bancos les vendieran los “activos tóxicos” (las hipotecas basura que habían ido difundiendo por la economía) pero no consiguieron nada porque estaban difuminados por todo el mundo y porque son de un  valor gigantesco, prácticamente imposible de compensar.
34. La realidad es que toda la ayuda que  han venido recibiendo los bancos la destinaban a compensar sus pérdida o a lavar la cara de sus balances. Algunos, incluso la dedicaron a repartir beneficios entre sus accionistas y directivos.
35. Los dirigentes de los países más poderosos se reunieron en Washington y en unas pocas horas aprobaron un documento vago y de generalizaciones en el que se daban algunos golpes de pecho y en el que fundamentalmente acordaron dos cosas: que iban a tomar medidas en los mercados financieros y que los gobiernos tenían barra libre para gastar lo que fuese necesario porque la crisis de la economía real se hacía ya muy grave.
36. De las medidas financieras nada se sabe pero sí han aprobado planes de gasto para tratar de que el paro y las quiebras de empresas no sigan aumentando.

El futuro
37. ¿Servirán de algo esas medidas?
38. Una cosa está clara: mientras no se curen las causas del cáncer éste seguirá avanzando. Ahora ya han caído muchos bancos. Seguirán cayendo los demás y después vendrá la caída de los fondos de inversión y de pensiones…
39. Los planes de gasto compensarán la pérdida de empleos pero su coste (que recaerá sobre los más débiles y sobre las generaciones futuras) será inmenso si no se cierra pronto la sangría.
40. Y, mientras tanto, los bancos siguen sin abrir el grifo de la financiación. Los gobiernos hacen como que se molestan con ellos pero aquí paz y después gloria. Es más, para dorarle la píldora le hacen rebajas fiscales vergonzosas e inmorales a los banqueros y grandes propietarios, como acaba de suceder en España.

Alternativas de progreso frente a la crisis
41. ¿Qué se debería hacer entonces?
42. Hay que tomar medidas urgentes como las siguientes: Evitar la sangría financiera interviniendo los bancos. Abrir inmediatamente el grifo de la financiación. Aumentar la cuantía de los planes de gasto (en particular poniendo capital fondos de financiación a disposición de las empresas que creen empleo) y procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del gobierno). Establecer impuestos extraordinarios en todos los países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos especulativos y los beneficios extraordinarios.
43.Y por supuesto también son imprescindibles otras medidas con carácter estructural y global: Nuevas normas que regulen y disciplinen las actividades financieras y garanticen la financiación para la actividad productiva. Entre ellas, control de los movimientos de capital, eliminación total de los paraísos fiscales,  establecimiento de Impuestos internacionales, y creación de instituciones internacionales democráticas….

Más allá de la debacle financiera
44. Lo que hay detrás de la crisis es la especulación financiera que ha llegado a ser gigantesca y peligrosísima. Pero los capitales se han ido yendo a la esfera financiera especulativa porque allí tienen más rentabilidad relativa.
45. Hay que evitar que la especulación sea más rentable que la actividad que crea riqueza.
46. Para eso hay que penalizar la especulación y sus beneficios, extraordinarios pero letales para el resto de la economía, y hacer que los mercados reales sean más dinámicos y rentables. Y para que esto último sea posible es necesario que haya mucha más demanda y mucha mayor capacidad de compra: hay que subir los salarios reales. De hecho, fue su caída en los últimos años lo que disminuyó la demanda, y con ella las ventas, la producción y la rentabilidad.

Lo que hace falta para cambiar las cosas

47. Las medidas y políticas alternativas que acabo de señalar son perfectamente posibles y por supuesto necesarias pero no se podrán adoptar mientas que el poder esté en manos de los banqueros, de los grandes financieros y de los grandes propietarios.
48. Para que haya una economía diferente es necesario que los ciudadanos tengan el suficiente poder para asegurar que sus preferencias democráticamente expresadas se conviertan en decisiones. Lo que hoy día sucede es lo contrario: las preferencias de los ricos son las únicas que lo consiguen.
49. La crisis está mostrando el lado inmoral y criminal de muchas actividades financieras y económicas. Por la ganancia se permite todo. Hay billones euros para ayudar a los bancos y no unos pocos miles para evitar que cada día mueran 25.000 personas de hambre.
50. Las crisis seguirán produciéndose y con ellas el sufrimiento innecesario de millones de seres humanos si no logramos que lo inmoral sea inaceptable, si la ética del respeto a la vida y de la cooperación no se impone sobre la del beneficio. No sufrimos solo una crisis económica. No nos engañemos, es la crisis de un sistema social y económico, de nuestra civilización, de una humanidad que se ha pervertido a sí misma solo para que una minoría se harte de disfrutar y de ganar dinero.