Archive for June, 2009

Golpe de Estado en Honduras

Tuesday, June 30th, 2009

Cuando parecía imposible que se repitieran los siniestros movimientos de los años 70, cuando América Latina vive el mejor momento de su historia, con los mayores índices de crecimiento e inclusión social y con un continente plagado de democracias en las que solo pervive una dictadura (la cubana), resurge el pasado y el ejército da un Golpe de Estado en Honduras, secuestra a su Presidente, lo deporta y nombre como nuevo Presidente, de manera ilegal, a su principal cómplice, Roberto Micheletti, hasta ahora Presidente del Congreso hondureño.

Para entender la crisis, hay que comprender la situación política de Honduras. Honduras regresó a la democracia en 1982, fecha de redacción de la actual Constitución que fue tutelada por la Dictadura Militar gobernante hasta entonces. Desde ese momento, se han sucedido en el poder dos partidos políticos, el Partido Nacional, de derecha dura, y el Partido Liberal, de centro-derecha. El actual presidente, Manuel Zelaya, pertenece al Partido Liberal, con el que ganó las elecciones. Hasta ahí todo normal, salvo por el viraje que dio Zelaya cuando accedió al poder, en el que se apartó de los sectores oligárquicos que han ostentado el poder fáctico en Honduras desde hace décadas, para desarrollar una políticas más populares y sociales, buscando para ello el apoyo de Hugo Chávez, teóricamente contrario a sus posiciones ideológicas, pero que le ayuda con dinero y petróleo para sacar adelante la economía del país. Por ello, Zelaya se alejó de la tutela americana y se sumó al Alternativa Bolivariana de las Pueblos de las Américas (ALBA). Desde entonces, los recelos de los militares y los poderes fácticos del país han ido in crescendo.

Por otro lado, la Constitución Hondureña de 1982 establece unos pocos preceptos que no pueden ser modificados bajo ningún concepto (algo impropio de una constitución democrática), como son la unidad de la patria (se aprecian aquí las típicas obsesiones nacionalistas de las constituciones redactadas bajo el influjo militar) y la no reelección del presidente (artículo 4: “la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria; la infracción de esta norma constituye delito de traición a la Patria”), es decir, que el presidente del país una vez que agote su mandato, no se puede volver a presentar a las elecciones (reelección que sí permiten la mayoría de las democracias, como España).

Zelaya, siguiendo la estela de otros presidentes latinoamericanos de diverso signo político (Chávez o Uribe, por ejemplo), pretendía convocar una consulta el pasado domingo para preguntar si el pueblo estaba de acuerdo con que en las próximas elecciones se convocara un referéndum para determinar si se convocaba una Asamblea Constituyente que redactara una nueva Constitución en la que estuviese permitida la reelección, entre otros importantes cambios.

Como bien argumenta Ignacio Escolar, no se estaba debatiendo la reelección, sino preguntando si se podría preguntar sobre la posible reforma de la Constitución. Además, en todo caso, Zelaya había descartado (si salían bien las dos consultas y se reformaba la Constitución), que él se volviera a presentar, entre otras cosas porque cuando se hubiese redactado la nueva Constitución él ya no sería presidente de Honduras (cesa en su mandato en Enero de 2010 y la consulta sobre la nueva Constitución, si se ganaba el domingo la primera pregunta, era en Noviembre).

Todas estas reformas ponían nerviosa a la oposición y al propio Partido Liberal, que veían en ello una manera de socavar el poder de los oligarcas que han estado ostentando el poder a lo largo de todos estos años, gobernase quien gobernase.

Por ello, se orquestó una campaña en contra de Zelaya. Primero el Tribunal Supremo Electoral (elegido por los diputados del Parlamento, opuestos a Zelaya), que desde el principio de su mandato le había puesto piedras en el camino (como cuando retrasó un mes su nombramiento como Presidente) y el Parlamento declararon ilegal la consulta, y el ejército desoyó las órdenes de Zelaya, a la sazón Jefe Supremo del mismo, de permitir la convocatoria de la consulta, por lo que éste se vio obligado a destituir al Jefe del Estado Mayor, que es repuesto por el Parlamento. Tambores de golpe de estado suenan mientras los poderes fácticos arrinconan al Presidente.

Finalmente, el domingo el ejército dio un Golpe de Estado, sacó de su casa en pijama a Zelaya a punta de pistola, lo secuestró y deportó a Costa Rica, tomó las principales instituciones del país y el Presidente del Congreso, Micheletti, es proclamado Presidente de Honduras.
Por mucho que se empeñen en disfrazar todo el proceso con un velo de legalidad, se trata de un Golpe de Estado inaceptable, por más que pueda ser discutible o no la consulta de Zelaya (eso lo dejo para otro artículo). En ningún caso puede ser el Ejército el que determine quién gobierna el país, y menos aún que use la fuerza para secuestrar el Presidente legítimo y deponerlo, y luego someter al país con un toque de queda y censura de medios y represión contra el pueblo que se echa a las calles defendiendo la democracia y la legalidad constitucional.

Pero las cosas han cambiado. La reacción internacional ha sido unánime condenando el Golpe de Estado y defendiendo a Zelaya como único Presidente legítimo.

Muy destacable ha sido la posición de Estados Unidos, acostumbrado en el pasado a apoyar este tipo de golpes. Obama ha sido claro condenando enérgicamente el Golpe, a pesar de que Zelaya desarrolla una política que es contraria a los intereses americanos en la zona. Obama ha dicho que no considerará otro Presidente más que Zelaya. En la Unión Europea las reacciones han sido las mismas.

Y en América Latina han sido firmen todos los países, e incluso Venezuela ha ido un paso más lejos amenazando con una intervención militar para reponer a Zelaya.

Pintan mal las cosas para los golpistas. Sin el apoyo internacional, aislados (Zapatero ha reaccionado con entereza y ha pedido a la UE que retire a todos los embajadores de Honduras) y sin el tradicional y poderoso apoyo de Estados Unidos, sumado a la oposición popular, las posibilidades de que prospere el gobierno golpista son mínimas.

Zelaya ha dicho que volverá el jueves a Honduras. Por el bien del país, los militares deberían retirarse y Micheletti irse, so pena de que la situación se complique y acabe en un enfrentamiento con las masas con el trasfondo de la posibilidad de una intervención armada de Venezuela.

Todos los demócratas, más allá de las diferencias que tengan, deben estar con Zelaya y aislar al nuevo gobierno. Así lo ha entendido, de forma histórica, la comunidad internacional. Si se frena este Golpe de Estado, se habrá demostrado que este tipo de levantamiento antidemocráticos no tienen cabida en el Siglo XXI. Y muchos otros militares golpistas se lo pensarán 2 veces antes de volver a intentar someter la legalidad y el orden constitucional de sus países. No podemos volver a los ignominiosos años 70.

Los impuestos en España

Monday, June 22nd, 2009

Estos días el sistema impositivo español está de actualidad, toda vez que el Gobierno ha decidido subir los impuestos al tabaco y a los carburantes.

Se oyen muchas voces clamando contra futuras subidas de impuestos en España, olvidando que nuestro país tiene un tasa impositiva 3,3 puntos inferior a la media europea. Es decir, pagamos menos impuestos que la media de los europeos.

Ignacio Escolar escribe hoy una columna en Público en la que pone el dedo en la llaga sobre el verdadero problema del sistema tributario español: la falta de progresividad.

Transcribo el citado artículo, titulado “España progresa adecuadamente“:

En España los impuestos son progresivos. Un empleado paga hasta el 43% de sus ingresos. Un empresario paga el 30% de sus beneficios (que no ingresos). Y los ricos muy ricos pagan el 1% a través de una SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable). En 2005, después de que algunos inspectores de Hacienda fisgasen en las SICAV, donde guardan sus dineros las grandes fortunas, el Congreso votó de emergencia y casi por unanimidad que fuese la CNMV, y no la molesta Hacienda, quien las vigilase (es un decir). En España los impuestos son progresivos: cuanto más tienes, menos pagas. Y así progresivamente.

En España los impuestos son tan progresivos que Cristiano Ronaldo tributará al 24%, igual que un mileurista. “Esto se justificó en su día por el hecho de que había profesiones con una vida muy corta”, explicó Elena Salgado en El País. La vicepresidenta se equivoca: nunca fue ése el argumento. La bula galáctica viene de una reforma fiscal de Aznar (que no ha derogado Zapatero) para que los extranjeros que vengan a trabajar en España sólo tributen al 24%, ganen lo que ganen, sean futbolistas o plomeros. Pasará a la historia como la Ley Beckham porque el inglés fue el primero en acogerse a sus ventajas. Decía el Gobierno que ayudaría a que nuestras empresas fuesen más competitivas en la caza de talento foráneo. Como de talento en España vamos sobrados –por eso tantos científicos se van a trabajar fuera–, esta ayuda fiscal ha servido para fichar a esos profesionales tan importantes para ese nuevo orden económico basado en el conocimiento y la tecnología: los futbolistas. Y así progresa la economía española, otra vez campeones de Europa.

Perú: la unión hace la fuerza

Thursday, June 18th, 2009

Finalmente, el Gobierno de Alan García ha tenido que ceder y derogar los polémicos Decretos que vendían la Selva a las transnacionales ante las duras y masivas protestas de los indígenas peruanos, que acabaron extendiéndose al resto del país.

Lástima que para ello hayan tenido que morir decenas de personas, todo por culpa de la soberbia e intransigencia de un Gobierno que ignoró a los indígenas a la hora de legislar sobre su terreno (contraviniendo el Convenio 169 de la OIT o la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas) y que después decidió reprimirlos violentamente con armas de fuego que causaron decenas de muertos.

Sin embargo, acorralado y ante el escándalo internacional y la presión popular, Alan García ha tenido finalmente que ceder y derogar los Decretos. Se trata de un triunfo de la oposición popular, de los indígenas, y una muestra de que, frente a lo que comúnmente se cree, no todo está perdido, y las fuerzas sociales (sindicatos, movimientos populares) aún tienen mucho que decir y, unidos, tienen fuerza suficiente para enfrentarse al poder establecido.

Así lo han demostrado los pueblos indígenas del Perú, en una nueva muestra de coraje. Su defensa de los territorios Amazónicos (una defensa que concernía a todo el país y, acaso, a todos nosotros, ya que el Amazonas es el pulmón de la Tierra) ha dejado tambaleando a un Gobierno en el que el Primer Ministro, Yehude Simón, ya ha anunciado que dejará su puesto, y en el que el Presidente, Alan García, ha dejado al descubierto sus ínfulas totalitarias y ultraconservadoras.

Esta victoria puede suponer, además, el anticipo de un cambio de rumbo en el Perú, que en 2011 tendrá Elecciones Presidenciales en las que, si sigue esta unión popular, las fuerzas de izquierda pueden hacerse con el poder y cambiar el rumbo de un país aislado en América Latina como consecuencia de un Gobierno que se ha quedado sólo en la defensa de las política neoliberales más radicales.

La moraleja es clara: si las fuerzas populares y los movimientos sociales se unen, no todo está perdido. Quizás debiéramos tomar nota de esta lección los europeos.

Revuelta en el Perú

Tuesday, June 16th, 2009

Estos días Perú es tristemente noticia por los enfrentamientos entre la policía y los nativos peruanos del Amazonas que protestan desde hace meses exigiendo la derogación de unos decretos legislativos aprobados por el Gobierno peruano que conceden los terrenos de la Amazonía a la inversión privada.

Se trata de unos decretos de desarrollo del Tratado de Libre Comercio con EEUU aprobado el año pasado. En estos decretos, se retira el calificativo de patrimonio forestal a 45 millones de hectáreas de la Amazonía para que, de esta forma, dejen de ser terrenos protegidos y pasen a formar parte del régimen agrario que les permite ser vendido a las multinacionales gasísticas y petroleras para su explotación. Así, casi el 60% de los bosques primarios serían arrebatados a los nativos que allí habitan para ser concedidos a las transnacionales.

Se trata de una agresión sin precedentes a las comunidades indígenas del Amazonas, para las que la tierra y el agua son su forma de vida, su cultura ancestral que, en caso de desaparecer, conllevaría también la destrucción de su milenaria cultura y forma de vida. En palabras de un líder nativo, “para el Gobierno el territorio es riqueza, pero para nosotros, que comemos los animales del monte y bebemos el agua de los ríos, es nuestra vida”.

Pero el problema no es simplemente una discusión politico-económica sobre el destino del Amazonas y el supuesto provecho que se podría obtener de la Selva, sino también de un problema jurídico. Y es que los citados Decretos vulneran el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y el artículo 19 de la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, ya que ambos tratados establecen el derecho a la consulta previa de los pueblos antes de promulgar una ley que afecta a sus territorios, cosa que no se ha hecho. De la misma forma, también se vulnera la Constitución del Perú, como dictaminó la Comisión Constitucional del Congreso y la Defensoría del Pueblo.

Pese a esta inconstitucionalidad e ilegalidad de los Decretos, el Gobierno de Alan García se negó a derogar los decretos. Tras varios intentos fallidos de diálogo con los indígenas agrupados en la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Amazonía Peruana (AIDESEP), estos se declararon en huelga hace más de 3 meses. Continuaron, a pesar de ello, las negociaciones, si bien en todo momento se engañó a los indígenas, prometiéndoles una derogación que nunca llegaba, luego una suspensión, que tampoco se efectuaba, todo ello entre insultos y con una arrogancia y altanería muy propia de Alan García.

Los indígenas elevaron el tono de sus protestas, y ocuparon carreteras y plantas petroleras de forma pacífica. Fue en ese momento cuando el Gobierno cometió el gran error, y ordenó (siguiendo los consejos de la prensa más conservadora y racista: recientemente, un analista conservador dijo textualmente “no sé qué espera Alan que no prepara a su FAP con todo el napalm necesario”) reprimir las protestas a sangre y fuego, y unos helicópteros de la policía ametrallaron a la población indígena, indefensa, que ocupaba la carretera.

Los indígenas, ante la muerte de sus compatriotas, se rebelaron, y con lanzas mataron a varios policías, haciéndose también con armas de los mismo, comenzando así violentos enfrentamientos que acabaron con la muerte de 23 policías y un número indeterminado de indígenas (en principio, el Gobierno habla de 4 indígenas muertos, pero las ONG de Derechos Humanos, la Iglesia y muchos testigos hablan de cientos de ellos, cuyos cadáveres la policía está intentando ocultar tirándolos al río o quemándolos).

En este momento, el gobierno de Alan García ordenó detener al líder de AIDESEP, Alberto Pizango, que se ha asilado en la Embajada de Nicaragua, y acusó a los indígenas de terroristas. Sin embargo, las protestas se elevaron, y hubo marchas pacíficas de apoyo a los nativos por todo el país que han obligado al Gobierno a suspender temporalmente los Decretos.

El país ha llegado a un punto de inflexión. El gobierno de Alan García, que ya en 1986 ordenó reprimir una revuelta en los Penales con una matanza, se ha desprestigiado y deteriorado al máximo con esta nueva matanza.

No es cierto que los indígenas sean terroristas. Nada más lejos de la realidad. Fueron estos mismo indígenas los que se dejaron la sangre y la vida luchando contra el terrorismo de Sendero Luminoso en los 80. Los mismos que combatieron en la guerra con Ecuador, y que ahora sólo luchan por sus derechos, por evitar que algo tan importante como las tierras del Amazonas dejen de ser de todos y pasen a ser explotaciones de unas pocas empresas.

El origen de la matanza, además, estuvo en las fuerzas del orden, que ametrallaron indiscriminadamente a la población civil que, exacerbada, se defendió, con violencia (también injustificada, todo sea dicho.

Ahora, todas las fuerzas opositoras (las diferentes izquierdas, que por primera vez en mucho tiempo no se pelean entre ellas, ONGs de derechos humanos, parte de la Iglesia, autoridades locales y regionales, sindicatos, movimientos indígenas y civiles) se han unido para luchar contra el Gobierno autoritario y neoliberal de Alan García, que va a tener que soportar una presión popular inaguantable en los 2 años que le quedan de mandato.

A García no le queda más remedio que dar marcha atrás y derogar los decretos, y si tuviera dignidad, relevar a los responsables de las matanzas (no lo hará, ya que en última instancia el responsable es él).

Se trata de una lucha histórica, en la que los pueblos originarios se unen para defender sus derechos y la tierra de todos (el Amazonas es el pulmón de la Tierra) frente a las intenciones de vender a las transnacionales lo que no es sino su espacio de vida. Una lucha desigual, entre los poderes establecidas y los indígenas, que, sin embargo, ganarán los nativos, ya que están dispuestos a luchas hasta la muerte para defender su forma de vida y su cultura.

Sin duda, un ejemplo para todos.

P.D.: Para comprobar gráficamente la situación de un Perú vendido a la explotación extranjera, nada mejor que ver el gráfico del Gobierno con el estado de las concesiones: prácticamente todo el Amazonas está parcelado y vendido a las petroleras. De hecho, de 2006 a 2009, periodo de gobierno de Alan García, el número de hectáreas concedidas ha pasado del 15 al 72%. Ya era hora de que alguien se rebelara ante tamaña explotación.

En defensa de la Justicia Universal

Saturday, June 13th, 2009

Otro artículo defendiendo el principio de Justicia Universal que el Gobierno pretende acotar con una modificación de la LOPJ que permita solamente la judicialización de los delitos cometidos en el extranjero cuando la víctima sea española. El autor es Enrique Gimbernat, Catedráticode Derecho Penal de la Universidad Complutense, y uno de los más ilustres penalistas españoles. Transcribo íntegramente su artículo de ayer en El Mundo.

En defensa de la Justicia Universal, Enrique Gimbernat

LA GRAN APORTACIÓN del principio de universalidad, consagrado en el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), aplicable a los crímenes más espantosos, y que autoriza que los tribunales españoles sean competentes para entender de esos delitos, aunque se hayan cometido por extranjeros contra extranjeros en el extranjero (el Preámbulo del Estatuto de la Corte Penal Internacional de 1998 [ECPI] «[tiene] presente que, en este siglo, millones de niños, mujeres y hombres han sido víctimas de atrocidades que desafían la imaginación y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad»), reside en que, gracias a él, ha sido posible acabar, en parte, con la impunidad de los autores de tales hechos.

Ciertamente que, aun cuando la Audiencia Nacional (AN), en virtud del principio de justicia universal, se declaró competente para entender, por ejemplo, de los genocidios, de las desapariciones forzadas y de las torturas cometidas desde los aparatos de poder de las dictaduras chilenas y argentinas, apenas tuvo éxito en sus esfuerzos para conseguir que tales hechos fueran juzgados por los tribunales españoles, ya que sólo el argentino Adolfo Scilingo ha podido ser condenado en nuestro país, mientras que el también argentino Ricardo Cavallo, después de ser extraditado de México a España, posteriormente fue reextraditado a su país de origen para responder allí de los gravísimos crímenes que se le imputaban.

El hasta su aprehensión todopoderoso y temido Pinochet, que durante un año y cuatro meses estuvo detenido en Londres, en virtud de una orden dictada por el Juzgado Central de Instrucción número 5, comportándose como una persona atemorizada, capaz de inventarse enfermedades imaginarias para poder conseguir su libertad (el entonces ministro del Interior, Jack Straw, a pesar de que los tribunales británicos habían acordado la extradición de Pinochet a España, al expulsarlo a Chile, vulneró el art. 7.1 de la Convención contra la Tortura, que obligaba a juzgar a Pinochet en el Reino Unido si se denegaba su extradición a España), regresó a su país como un cobarde que había perdido el aura que hasta entonces le rodeaba, lo que eliminó los últimos obstáculos para que los propios tribunales chilenos se atrevieran a juzgar no sólo al sanguinario dictador, sino también a muchos de los militares y policías que habían intervenido en la feroz represión pinochetista.

Y por lo que se refiere a Argentina, y aunque el admirable presidente Raúl Alfonsín consiguió que la justicia argentina juzgara y condenara a los desalmados miembros de las tres Juntas Militares, posteriormente, y ante la amenaza de los llamados carapintadas de desencadenar una rebelión militar, que muy probablemente habría triunfado, se vio obligado a promulgar las leyes de punto final y de obediencia debida que determinaron la puesta en libertad de los liberticidas condenados.

La justicia española, en un procedimiento iniciado por querellas interpuestas por las acusaciones particular (Madres de la Plaza de Mayo) y populares (de diversas ONGs), dictó autos de procesamiento, sobre la base del principio de justicia universal, contra los genocidas y torturadores argentinos, estimando que aquellas leyes de amnistía, dictadas como consecuencia de la amenaza de rebelión militar, eran nulas, ya que se oponían a convenios internacionales multilaterales ratificados anteriormente por Argentina, y, por consiguiente, vigentes, que imponían a las naciones firmantes la obligación de perseguir delitos tales como el genocidio y la tortura. Análogamente a como sucedió con el procedimiento abierto en España contra Pinochet, también la causa seguida en España contra los criminales argentinos tuvo igualmente un efecto positivo en su República de origen, de tal manera que, primero el Congreso Nacional, y, posteriormente la Corte Suprema de la Nación [argentina], en su sentencia de 14 de junio de 2005, anularon las leyes de punto final y de obediencia debida, reingresando en prisión los militares antijurídicamente amnistiados y siendo sometidos otros criminales asesinos y torturadores a procesos imparciales en su propio país.

De todo lo expuesto se sigue que la aplicación por los tribunales españoles de la justicia universal ha significado una contribución decisiva a la vigencia del Derecho penal internacional, en cuanto que la persecución efectiva de los criminales contra la humanidad chilenos y argentinos por sus tribunales nacionales es reconducible, en gran parte, a las voces cada vez más numerosas e influyentes que reclamaban en esos países latinoamericanos que la justicia del cono sur no quedara expuesta al oprobio y a la vergüenza de que no se atrevía a perseguir los horrorosos y archidemostrados delitos cuyos autores habían sido ya imputados por los jueces españoles, consecuencias beneficiosas para ese vigencia del Derecho penal internacional que pueden volver a repetirse, por sólo citar un ejemplo más, en el caso Guatemala, donde también en España se ha abierto un procedimiento para perseguir el genocidio del que fueron objeto desde los aparatos del Estado 250.000 personas pertenecientes a la etnia maya.

Mientras que el Ministerio Fiscal (MF), durante los gobiernos del PP se opuso a la aplicación del principio de universalidad para los crímenes internacionales cometidos durante el periodo de las dictaduras latinoamericanas, al llegar al poder el PSOE el mismo Ministerio Público pasó a defender, sin ninguna clase de limitaciones, la vigencia de dicho principio, tal como se puso de manifiesto en el caso Guatemala (sentencia del TC 237/2005, de 26 de septiembre), donde interesó la estimación de los recursos de amparo interpuestos por las acusaciones populares contra la sentencia limitadora del principio de universalidad del TS de 25 de febrero de 2003 (en la que esa tesis restrictiva se impuso en la sentencia mayoritaria por el voto favorable de ocho magistrados contra otros siete que emitieron votos particulares).

Y en esas estábamos cuando, con motivo de los procesos penales abiertos en la AN por crímenes internacionales cometidos en China, Israel y EEUU, el Gobierno socialista da marcha atrás en su defensa del principio de universalidad y, aliándose con el PP, se muestra decidido a limitar la efectividad de ese principio convirtiéndole en uno prácticamente inaplicable, al exigir, por ejemplo, y entre otros requisitos restrictivos, para que España sea competente para entender de delitos de genocidio cometidos por extranjeros en el extranjero que las víctimas sean españolas (es decir: para el inimaginable caso de que en China, por ejemplo, sus autoridades decidan exterminar en cámaras de gas a los escasos españoles que residen en ese país asiático).

CIERTAMENTE que EEUU apoyó tanto la creación de los tribunales penales para entender de los crímenes internacionales cometidos en la ex Yugoslavia y en Ruanda y que colaboró en la elaboración del ECPI. Pero tanto el país norteamericano como China e Israel se han negado a ratificar ese ECPI, por lo que esta Corte carece de competencia para entender de los eventuales crímenes contra la humanidad cometidos en esas naciones, sin que tales delitos sean perseguidos, de hecho, tampoco por sus tribunales internos, ya que en EEUU, por ejemplo, ni la acusación popular ni la particular (es decir: la ejercida por las propias víctimas o por sus familiares) pueden ser parte en los procedimientos penales, cuya apertura depende única y exclusivamente de que se querelle un MF siempre permeable a las sugerencias que provengan de las instancias del Ejecutivo.

Ya sé que, tal como ha sucedido con los casos chileno y argentino, tampoco los tribunales españoles -aunque se mantenga la competencia que ahora quiere suprimir el Gobierno- van a poder juzgar a los autores de los execrables crímenes cometidos en Guantánamo, pero la existencia de una causa abierta en España por esos hechos puede condicionar una reacción parecida a la que se produjo en esos países latinoamericanos, donde, como hemos visto, la presión interna acabó imponiendo que esos delincuentes fueran juzgados y condenados por sus propios tribunales. Y así, y por lo que se refiere a Guantánamo, a raíz de la causa incoada en España se han podido oír voces como la de John Conyers, presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Representantes, quien emitió un comunicado aplaudiendo que en España se persiguiera a los torturadores de Guantánamo, o la de Michael Ratner, del New York Center for Constitutional Rights, quien afirmó que «la única vía de Obama para impedir las diligencias judiciales españolas es que Norteamérica inicie por sí misma investigaciones juridicopenalmente relevantes».

Si los ciudadanos de tercera -ex yugoslavos, ruandeses y los de las cándidas naciones que han ratificado el ECPI- tienen que enfrentarse por sus crímenes ante los tribunales internacionales propiciados, entre otros estados, también por EEUU, y si los ciudadanos de este último país -como, por ejemplo, también los de Rusia, China o Israel- se ven protegidos por la matonería y la arrogancia de sus naciones que les ha dejado al margen de responder por los mismos delitos ante la CPI -cuyo Estatuto no han ratificado- y ante sus propios tribunales nacionales, y no quedan ni siquiera expuestos al reproche jurídico y moral de ser encausados por otros tribunales extranjeros, entonces estamos ante una injusticia material que clama al cielo: entonces apaga (el Derecho penal internacional) y vámonos.

Histórico discurso de Obama en El Cairo

Friday, June 5th, 2009

Ayer Barack Obama pronunció en la Universidad de El Cairo un discurso histórico sobre la situación del Islam en el mundo. Tiempo habrá para analizarlo detenidamente, ya que Obama no soslayó ningún tema, por espinoso que fuera, y dejó clara su posición en todos ellos, una posición que cabría definir de “revolucionaria”, ya que supone un giro de 180º grados en la política norteamericana ante el Islam, resumida en su frase reclamando un “nuevo comienzo con el Islam”.

Sin perjuicio de que analizaremos el discurso en próximos artículos, dejo aquí el enlace al discurso de Obama en inglés y en español (se recomienda leerlo en inglés en la medida de lo posible, dado que la traducción española no es muy buena).

Para mi, uno de los mejores discursos que he leído de un político, un canto al entendimiento, a la concordia y al respeto mutuo, una exaltación de lo que nos une por encima de lo que nos diferencia. Hacía tiempo que el mundo necesitaba un mensaje así, alejado de la crispación, el odio y el enfrentamiento al que estamos - lamentablemente - tan acostumbrados.

La violación, según Alfa y Omega

Thursday, June 4th, 2009

Alfa y Omega es el semanario de contenido religioso que edita el Arzobispado de Madrid y que se entrega semanalmente con el diario ABC. Se trata de una publicación bajo el estricto control del Cardenal y Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que sigue al detalle las evoluciones de los medios que controla, principalmente la COPE y este semanario.

A nadie que lo haya leído en los últimos meses le sorprenderá el contenido ultra y sensacionalista de sus artículos, pero en la última semana hemos podido leer lo que podría considerarse la gota que colma el vaso. Se trata de un artículo de Ricardo Benjumea, Redactor Jefe de Alfa y Omega, en el que, entre otras lindezas, dice que “cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal“.

A pesar de que mi capacidad de sorpresa ante las barbaridades y salvajadas proclamadas desde los medios de la Conferencia Episcopal es bastante limitada, tengo que decir que esta vez se han superado y me han dejado perplejo. ¿Cómo se puede decir que el sexo fuera del matrimonio o desligado de la procreación hace que la violación deje de tener sentido como delito? Sólo a un fanático, a un loco delincuente que mereciera estar en prisión más que escribiendo, se le ocurriría decir semejante disparate. Pero lo ha dicho, y no un periodista cualquiera, sino el Redactor Jefe del Semanario que controla Rouco Varela.

Después de leer esto, uno se da cuenta de que algo muy grave pasa por las cabezas de este tipo de personas; uno empieza a preguntarse, con disgusto, porque al fin y al cabo soy católico, si no estarán enfermos estos personajes. Que le pregunten a cualquier mujer que ha sido brutalmente violada si ese monstruoso delito debería dejar de estar penado, o si es igual la violación que sufrió a la relación que tuvo con su novio fuera del matrimonio.

La violación la cometen seres despreciables que atentan contra la libertad y la voluntad de una mujer, ultrajándolas en grado sumo. Ni por asomo se puede comparar eso con aquellas parejas que mantienen relaciones libremente fuera del matrimonio, o de aquellas otras que, incluso dentro del matrimonio, las cierran a la procreación.

Creo que ha llegado el momento de decir basta ya. La actitud de los medios de comunicación que dirige Rouco Varela (COPE y Alfa y Omega) es intolerable, e impropia de los valores que representa y defiende la Iglesia. Desde hace varios años, la COPE se ha convertido en un medio de crispación y odio que se dedica a envenenar las conciencias con comentarios exaltados y atroces y manipulaciones de diverso pelaje. En sus ondas se han oído diariamente mentiras, improperios e insultos, como ha quedado acreditado en los tribunales, que han condenado reiteradamente por vulnerar el derecho al honor de diversas personas a sus tres locutores principales:

- Federico Jiménez Losantos: condenado por vulnerar el derecho al honor de Carod-Rovira y Puigcercós, siendo sentenciado a pagar una indemnización de 60.000 euros a las víctimas; otra por llamar terrorista al magistrado Carlos Fando, con una indemnización de 3.000 euros; 100.000 euros de indemnización por vulnerar el derecho al honor de Zarzalejos, Director de ABC, y la más grave, una condena penal por injurias contra Gallardón, con una multa de 36.000 euros. Además, tiene diversos procesos pendientes, entre ellos otra imputación por un delito de injurias contra el Doctor Montes (en el que también están imputados el resto de locutores de la COPE);

- José Antonio Abellán: condenado a pagar 60.000 euros por vulnerar el derecho al honor de José Ramón de la Morena;

- César Vidal: imputado en diversos procedimientos, entre ellos, el más grave, el seguido contra él por un delito de injurias contra el Doctor Montes.

Ante estos repetidos escándalos, y a pesar de las protestas de otros Obispos, como Monseñor Sistach, Arzobispo de Barcelona, que veían en la continuidad de estos periodistas un descrédito para la Iglesia, Rouco no sólo consintió y permitió su continuidad en la COPE, sino que la alentó. Al final, se ha visto obligado a prescindir de ellos, ya que la situación era insostenible, pero ha pasado más de un lustro en el que estas personas han campado a sus anchas sembrando el país de odio y crispación. Responsabilidad que, al igual que la barbaridad que hemos leído en Alfa y Omega, hay que achacar a Rouco Varela, ferviente defensor de estos excesos.

Para que se pueda emitir un juicio objetivo, transcribo el polémico artículo de Alfa y Omega a continuación:

La violación, ¿fuera del Código Penal?

Nada más lejos de mi intención que frivolizar con la violación. Pido disculpas a quien así lo ha entendido. La cuestión es: reducido el sexo a simple entretenimiento, ¿qué sentido tiene mantener la violación en el Código Penal? ¿No debería equipararse a otras formas de agresión, como si, por ejemplo, obligáramos a alguien a divertirse durante algunos minutos? ¿Por qué tanta disparidad en las condenas?
No es demagogia. Hay movimientos recientes en esa dirección. En marzo, en una decisión sin precedentes, el Consejo de Ministros concedió el indulto parcial a un violador, cuya condena a 12 años, ratificada por el Tribunal Supremo, se redujo a cinco años. El condenado es un joven homosexual, bien relacionado con círculos progubernamentales de la industria del espectáculo, que asaltó a otro joven en los lavabos de una discoteca. Sus tres cómplices fueron favorecidos por la Secretaría de Prisiones, de la Generalidad de Cataluña, en otra decisión sin precedentes: obtuvieron el tercer grado, y pudieron abandonar la cárcel tras sólo 8 meses de condena.
Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal. Ése es el ambiente cultural en el que vivimos, y, sin embargo, la inmensa mayoría de españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo cien metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastillita que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute. Esa hipotética indignación es un motivo de esperanza, porque demuestra que la deshumanización de la sexualidad, que promueve el Gobierno, todavía no ha llegado a un punto de no retorno.

Ricardo Benjumea

Asimismo, dejo el enlace a un artículo de José Antonio Zarzalejos en el que narra cómo ofreció apoyo económico a Rouco para sacar adelante un Alfa y Omega más apegado a los valores cristianos y menos extremista, pero el Arzobispo hizo oídos sordos y prefirió seguir con la senda que ha desembocado en el deleznable artículo de marras.

Como bien dice Zarzalejos, que la Iglesia Española sea una de las instituciones más desprestigiadas y con menos confianza de los españoles se lo debemos a personajes como Rouco Varela, que han hecho un daño irreparable a la credibilidad de la milenaria institución.

Chávez y la oposición

Tuesday, June 2nd, 2009

La polémica entre el ilustre escritor e intelectual Mario Vargas Llosa -al que admiro profundamente-, y el Presidente de Venzuela, Hugo Chávez, ha servido para emprender una nueva campaña contra el líder bolivariano, intentando desacreditarle al presentarle como un dictador y ensalzando al mismo tiempo esa supuesta oposición limpia y democrática que existe en Venezuela. Nada más lejos de la realidad.

Cierto es que Hugo Chávez tiene muchas cosas malas-también tiene en su haber aciertos- y que en Venezuela se empieza a percibir un devenir autoritario que le hace un flaco favor a la revolución bolivariana. No obstante, decir que Venezuela, el país que más elecciones celebra en el mundo, es una Dictadura, es una soberana estupidez. Más aún cuando se quiere contraponer a un Hugo Chávez liberticida frente a una oposición democrática y liberal, ejemplar en todo caso. Falso. Ni Hugo Chávez es el Dictador que pintan (tampoco un demócrata ejemplar), ni la oposición un ejemplo de libertades.

Transcribo un artículo del veterano Director del Diario La Primera, de Perú, gran conocedor de la política latinoamericana, en el que destapa algunos hechos sobre la oposición chavista que quizás sean desconocidos para el gran público.

Para cualquier persona sensata es evidente que Estados Unidos está desde hace años en campaña para desacreditar y, si es posible, derrocar a Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

El show montado por Mario Vargas Llosa y su hijo encuadra en ese plan. Ha recibido por eso un apoyo mediático insólito.

Derrocar es un verbo cien veces conjugado en primera persona del singular por el imperialismo estadounidense.

Ha organizado la reunión caraqueña el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice), la institución venezolana que recibe los mayores aportes económicos de las agencias de Estados Unidos.

Los fomentadores del escándalo en torno a la reunión de Caracas han ocultado que Rocío Guijarra, la gerente general de Cedice, apoyó el golpe de estado de abril del 2002 contra el régimen constitucional de Hugo Chávez.

Los que acudieron a Caracas para fomentar un escándalo sabían sin duda de ese antecedente. Tampoco podían ignorar el carácter de ese golpe que en el 2002 apresó a Hugo Chávez y quiso obligarlo a renunciar. Todo se convirtió en una farsa cuando las masas populares bajaron de los cerros para apoyar a Chávez. Al final, hasta las tropas de los golpistas cambiaron de hombro el fusil.

Mario Vargas Llosa, quien residía en España, sabe lo que denunciaron en esos días publicaciones madrileñas como Cambio 16: que horas antes de viajar a Caracas para el golpe, Pedro Carmona, el “presidente” de los golpistas, se había reunido en Madrid con jefes del Opus Dei.

En suma, la Guijarra apoyaba una aventura fascista cuyo carácter distintivo se produjo cuando el efímero Carmona no sólo “depuso” al presidente constitucional Hugo Chávez, sino que disolvió el Congreso y anuló todas las autoridades constituidas: Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Nacional Electoral, Defensoría del Pueblo, etc.

La televisión privada aplaudió frenéticamente el pronunciamiento contra Chávez, y cuando las masas avanzaban hacia Palacio decidió ocultarlo, y empezó a difundir dibujos animados. Después no sabían dónde meterse.

Cedice coordina hoy con la Cámara de Comercio de Santa Cruz, Bolivia, cuya orientación fascista, racista y separatista es conocida en el continente.

Uno de los financiadores de la cita derechista de Caracas es el Instituto Cato, conocido como órgano fascista ultraliberal.

Cedice y Cato van a crear en Caracas una universidad privada ultraderechista. Uno de los profesores será Daniel Córdova, decano de la escuela de economía de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Lima. Ese eminente profesor es el que, apenas iniciada la crisis que estremece al mundo, vaticinó, en el programa de Jaime de Althaus, en Canal 8, que la crisis sólo iba a durar tres meses.

Esa es la catadura de los libertarios aglomerados en Caracas.