El Estado del Bienestar como solución a la crisis

November 25th, 2009

Transcribo un interesante artículo (uno más) de Vicenç Navarro en el que defiende el Estado de Bienestar y el aumento del gasto social como la mejor medida para salir de la crisis que nos atenaza. Una crisis que, no debemos olvidarlo, es una crisis liberal, una crisis originada por políticas neoliberales, una crisis de la economía de mercado tal y como se concibió desde principios de los 80, gracias a las ideas económicas de la Escuela de Chicago, llevadas a la práctica por Margaret Thatcher y Ronald Reagan, y continuada por sus sucesores.

El Estado del Bienestar no es un problema: es la solución

Existe un consenso casi generalizado por parte de las instituciones internacionales, desde el Fondo Monetario Internacional a la Comisión Europea, de que es necesario continuar el estímulo económico, pues la economía mundial está todavía en baja forma. El punto de discusión no es, entonces, estímulo o no, sino el tipo de estímulo.

Las dos alternativas que se han propuesto son bajar los impuestos o aumentar el gasto público, aún cuando ambas alternativas signifiquen mantener o aumentar el déficit del estado. Durante este periodo  de gran recesión, ha habido también consenso (con excepciones, como es el caso del Partido Popular en España) en que deben flexibilizarse las reglas del Pacto de Estabilidad, para poder aumentar el déficit público, el cual ha crecido en todos los países de la OCDE (el club de países ricos). La razón de que haya consenso en que la recuperación económica requiera un incremento del déficit público se debe al entendimiento de que, en un momento de debilidad del consumo privado, es necesario aumentar el consumo público, incluso a costa de aumentar el déficit público.

Menos consenso hay en cuanto al porcentaje del déficit público sobre el PIB que debiera permitirse y la rapidez de reducción del mismo una vez aparezcan los síntomas de recuperación. Y la otra área donde tampoco hay consenso es en si el efecto estimulante de la economía es mayor cuando se bajan los impuestos (como creen los conservadores y liberales) o cuando se aumenta la inversión pública. En la UE se ha hecho mayor hincapié en la reducción de impuestos; y en EEUU se ha dado prioridad al aumento del gasto público.

La evidencia muestra que mientras las dos alternativas activan la economía, la reducción de impuestos tiene, por lo general, menor impacto estimulante, y ello como consecuencia de que las familias están tan endeudadas que utilizan los fondos obtenidos a base de la reducción fiscal para pagar sus deudas, más que para consumir y estimular la demanda. En realidad, la subida del ahorro, que se ha considerado erróneamente como un signo de recuperación, no es más que el deseo de acumular fondos para poder pagar sus deudas en un momento de grave crisis y endeudamiento. En EEUU se sabe que dos terceras partes de los fondos originados por los recortes fiscales del Presidente Bush fueron a pagar las deudas. La evidencia existente apunta, pues, hacia el incremento del gasto público como la mejor manera de estimular la economía.

Ahora bien, dentro del gasto público, la pregunta que debiéramos hacernos es: ¿qué tipo de gasto público es el más estimulante? Y la respuesta a esta pregunta la conocemos ya, pues la evidencia acumulada en EEUU y también en España es que, en un momento de gran recesión y elevado desempleo, la mejor manera de estimular la economía es creando empleo. ¿Pero dónde crear empleo? La respuesta en EEUU, que da el equipo económico encargado del estímulo económico de la Administración Obama, dirigido por el Vicepresidente Biden, es crearlo donde se necesita más y donde pueda crearse empleo más rápidamente. Y ahí el estado del bienestar juega un papel clave, pues es la dimensión del estado donde debiera crearse más empleo. Esta observación es particularmente relevante para España, donde el porcentaje de la población adulta que trabaja en los servicios públicos del estado del bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancias, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social y otros), es el más bajo de la UE-15 (ver sección Estado del Bienestar, en mi blog www.vnavarro.org). Pero esta inversión en los servicios del estado del bienestar es tan importante, no sólo para crear empleo, sino también para aumentar la productividad del país.
En España, cuando se habla del estado del bienestar como inversión (y no sólo como consumo), se piensa inmediatamente en educación e investigación y desarrollo. Este entendimiento ha alcanzado un nivel de dogma. Pero es enormemente reduccionista. Hay otras dimensiones del estado del bienestar, además de educación, que son inversiones, incluyendo la protección social. De ahí que, en EEUU, la administración Obama, (que ha enfatizado la vía de gasto público -con un crecimiento de tal gasto equivalente al 5% del PIB-, como manera de estimular la economía) se ha centrado en la creación de empleo en las áreas sociales (y también en las nuevas energías verdes). Esta estrategia traduce también una visión de los servicios del estado del bienestar como inversión y no sólo como consumo.

En España, el estímulo económico ha sido menor, alcanzando un 2% del PIB, un porcentaje bajo (aunque en el resto de la UE ha sido incluso menor). Pero más preocupante que el bajo porcentaje del estímulo es que sólo una parte pequeña de este estímulo se ha dedicado directamente a crear empleo. Los 8.000 millones de euros destinados a las administraciones locales han sido una inversión en la creación de empleo (se han creado directa e indirectamente 421.000 puestos de trabajo), lo cual es positivo, pero insuficiente. Se deberían gastar unos porcentajes mucho mayores del PIB en este tipo de inversiones, incluso a costa de incrementar el déficit. Se está dando excesiva importancia al objetivo de reducir el déficit. Tal reducción retrasará enormemente la recuperación económica. Intentar que los déficits se reduzcan al 3% del PIB en tres o cuatro años es una receta de suicidio económico. En este momento de enorme crisis hay que aumentar el gasto público en crear empleo y corregir el enorme déficit social de España, invirtiendo en su protección social, incluyendo servicios públicos al estado del bienestar.

La famosa flexiguridad de los países nórdicos (de clara tradición socialdemócrata) se basa precisamente en una extensa protección social –transferencias y servicios públicos- que da seguridad al trabajador. El promedio de gasto en protección social en aquellos países es un 32% del PIB. En España es sólo un 20% del PIB. La flexibilidad laboral necesaria para la eficiencia económica no se conseguirá, como la patronal y la banca (incluyendo el gobernador del Banco de España) están reclamando mediante la desregulación de los mercados de trabajo que se caracterizan por su escasa protección social. Inseguridad no crea flexibilidad. Crea miedo y resistencia. De ahí que, para conseguir flexibilidad, se requiera una mayor inversión en protección social, alternativa no considerada por aquellos agentes e instituciones. Se está ignorando, en los círculos económicos del país, que la productividad en un país y su eficiencia económica dependen en gran manera de su cohesión social. Incluso el informe Davos (el Vaticano del pensamiento liberal) sobre la competitividad señala a los países nórdicos como unos de los países más eficientes y competitivos en Europa, pero sus seguidores en España parecen todavía no entenderlo. Considero sorprendente que en la reciente reunión de los ex Ministros de Economía y Hacienda, para discutir como salir de la crisis, ninguno de ellos acentuó este aspecto clave, viendo el gasto social más como un consumo que como lo que es, una inversión.

Enrique Urquijo, In Memoriam

November 18th, 2009

Un día como hoy, 17 de noviembre, de hace 10 años fallecía Enrique Urquijo, líder de Los Secretos y una de las voces más emblemáticas de la Movida. Junto a Antonio Vega y Joaquín Sabina, probablemente los 3 cantantes y compositores más importantes de la canción española del último cuarto de siglo.

Fallecía en el portal del número 23 de la Calle Espíritu Santo, en Malasaña, poniendo fin así a una trayectoria marcada por su carácter intimista y melancólico que desarrollaría en canciones memorables como Agárrate fuerte a mí, María, O sobre un vidrio mojado.

Para recordarle, basta con escuchar la letra y la música de la que para mí es la más bonita de sus canciones, Pero a tu lado, todo un canto al amor que se ha convertio en un himno inmortal escuchado y cantado a coro por centenares de personas en las noches profundas y solitarias de Madrid, al calor de las estrellas y de los tragos amargos que se beben para recordar, no para olvidar.

Como dice en su canción (pinchar para acceder), Ya no persigo sueños rotos, los he cosido con el hilo de tus ojos…

Descanse en paz y en nuestros recuerdos.

Un año de Obama

November 7th, 2009

Se cumple un año desde que Barack Obama ganó las elecciones y se convirtió en el primer Presidente negro de los Estados Unidos. Quizás también en el Presidente que mayores esperanzas de cambio ha levantado, el que ofrecía un proyecto más revolucionario, el que rompía con los moldes que habían gobernado la política norteamericana desde tiempo inmemorial.

Pasado un año, existen luces y sombras. Los que están deseando que Obama se descalabre para luego decir, con orgullo realista, que eran todo nubes y fuegos de artificio, que las cosas no pueden cambiar y es mejor que sigan como están, restan méritos a lo que ha hecho hasta ahora Obama.

En mi opinión, lleva poco tiempo para que pueda cambiar tantas cosas como prometió, y aun le quedan retos difíciles (la reforma sanitaria, Afganistán) que determinarán la magnitud del cambio. Con todo, en el poco tiempo que lleva las reformas y su nueva forma de hacer política se han notado. ¿O acaso no es cambio

- el cierre programado de Guantánamo,

- la anunciada salida paulatina de las tropas de Irak,

- el acercamiento a Irán que aleja la posibilidad de un guerra,

- el acercamiento a Moscú que permite desactivar el absurdo escudo antimisiles que Bush instaló en Europa del Este y que perjudícó las relaciones con Rusia,

- los acuerdos de reducción del arsenal nuclear,

- su histórico discurso de El Cairo que supone una política de distensión con el mundo árabe,

- sus posturas acerca del conflicto de Oriente Medio,

- su apuesta por las energías renovables o

- el nuevo modelo económico, con subidas de impuestos a los más ricos y a las empresas y con mayor intervención estatal, que ha sacado a Estados Unidos de la crisis?

¿Acaso es poco todo esto para un año? Por mucho que se diga, no todos los políticos son iguales, y no es lo mismo Obama que Bush, y aunque lentamente, el cambio se ha producido.

Sobre este tema ha opinado de forma acertada Iñaki Gabilondo, en su editorial del pasado 4 noviembre que transcribo a continuáción:

“Obama, un año en la Casa Blanca. Un año en el que ha vuelto del revés toda la arquitectura doctrinal construida por George Bush. Multilateralismo en lugar de unilateralismo, mano tendida al Islam, complicidad con Rusia, reducción de armas nucleares, lucha contra el cambio climático. Las líneas maestras del nuevo pensamiento han quedado esculpidas en una docena de discursos memorables. Y el reglamento del juego mundial ha cambiado por completo.

Sin embargo, todo parece nada. Y se respira un aire de decepción, de sueño frustrado, como si Obama sólo hubiera sido un globo de colores y ya se nos hubiera pinchado. A fin y al cabo, el planeta está como estaba, y Afganistán peor, y la reforma de la sanidad en los Estados Unidos no sale adelante, etcétera, etcétera.

Obama, un fuego fatuo. Palabras, sólo palabras. Así se despachan hoy, en muchos foros, las glosas de aniversario. Y nos sorprende, porque dan a entender que se habían cegado por el colosal impacto de su victoria. Y se habían sentado en primera fila para ver de cerca los milagros que se iban a producir.

No habían reparado en que Obama no es mas que el presidente de los Estados Unidos. ¿El mayor poder? No, los hay mayores, y muy pronto empezaron a ofrecer feroz resistencia. ¿En qué ha quedado el control bancario o la guerra a los paraísos fiscales?. En su país, Obama se está fajando con lo más granítico del pensamiento conservador. Y fuera, los países que aspiraban a contar, pesar y mandar, lo que desean sobre todo es que sea Obama quien resuelva.

Suspirábamos por el multilateralismo, pero ignoramos cómo se juega ese juego. Entre otras cosas, porque no sabemos lo que queremos. Ejemplo, Afganistán: ¿sabe España qué quiere, lo sabe Alemania, o Francia, tiene una idea Europa?. Nuestro deseo es estar sin estar estando. ¿Y en el cambio climático?, ¿en la lucha contra la pobreza? ¿Queremos que pase lo que decimos querer?. ¿Y pagar los precios correspondientes, modificando nuestro modelo de desarrollo y de vida?.

En última instancia, la mayoría de los que nos  proclamamos partidarios de las grandes transformaciones que Obama anunció, nos limitamos a hablar. Sin embargo, los que se oponen a ellas, actúan. Y con todo su poder.”

La economía española en 2010

November 4th, 2009

Si alguna lección nos ha dejado la crisis económica y financiera que vivimos es que la evolución de la economía es imprevisible, y que todos los pronósticos y vaticinios son muy poco fiables.

Así, el FMI que dirigía Rodrigo Rato en 2006 afirmaba que “hay un reconocimiento creciente de que la dispersión del riesgo de crédito desde los bancos a un grupo más amplio y diversificado de inversores (…) ha contribuido a que tanto el sistema bancario como el conjunto del sistema financiero sea más resistente“: justamente un año y medio después, el sistema financiero mundial se situaba al borde del colapso precisamente por esa “dispersión del riesgo del crédito” que llevó a la expansión de los activos tóxicos, a la quiebra de numerosas entidades financieras y a la restricción del crédito que agravó la crisis económica hasta convertirla en una crisis financiera sin precedentes, en cuanto a su gravedad, desde el lejano crack del 29.

Por eso, cualquier predicción o vaticinio sobre la evolución de la economía debe cogerse con alfileres. Es más, los organismos encargados de estas predicciones las someten a constante revisión, ya que es tanta la incertidumbre que nadie sabe por dónde va a evolucionar una economía tan fluctuante.

En el caso español, la situación es aún más imprevisible, ya que a la crisis económica y financiera se suma la crisis del mercado inmobiliario, sustento de nuestro crecimiento en los últimos 12 años. Además, nadie sabe a ciencia cierta cómo afectará esta crisis inmobiliaria a los balances de los bancos, que siguen aguantando y maquillando sus cuentas a la espera de que escampe el temporal. Con todo, aquellos bancos que más arriesgaron en la financiación de operaciones inmobiliarias y que más hipotecas “basura” concedieron, serán los que tarde o temprano no podrán aguantar más y tendrán que sacar a la luz sus problemas, con la consiguiente crisis. El alcance de ésta determinará también, a su vez, el devenir de la economía española en 2010 y 2011.

De ahí que las estimaciones sean tan dispares. Por un lado, hay hasta 3 organismos (Itermoney, Goldman Sachs y La Caixa) que son optimistas respecto a la evolución de nuestra economía, previendo un crecimiento positivo o, en el peor de los casos, crecimiento cero en 2010. Particularmente impactante fue el esperanzador dato aportado por Goldman Sachs, el último en publicarse de la lista, que prevé un crecimiento de hasta el 0,7%, dato que ningún otro organismo se ha atrevido a pronosticar. Sería, sin duda, una gran noticia para nuestra economía, ya que supondría el comienzo de la salida de la crisis (aunque ello no significaría la solución de otros problemas, como el empleo, ya que nuestra economía no crea empleo hasta que crece a tasas superiores al 2%).

En la misma línea, Intermoney cree que habrá un crecimiento considerable en 2010, sobre todo si tenemos en cuenta que venimos de un 2009 en el que el descenso del PIB puede acercarse al 4%.

Junto a estos pronósticos positivos, hay otros más negativos. BBVA, FMI y AFI (Anlistas Financieros Internacionales) consideran que la economía se retraerá en 2010 entre un 0,6% y un 0,7%, lo que significa un desaceleración de la crisis en España pero sin llegar a su superación. Más negativo es FUNCAS (Fundación de las Cajas de Ahorro), que apunta a un fuerte retracción de hasta el 1%. Estos datos serían malos, sin duda, pues supondrían otro año más de descenso del PIB y de aumento sostenido del paro.

En un punto intermedio se sitúa el propio Gobierno, que apunta a un descenso del 0,3% en el PIB, basándose en unos primeros trimestres negativos atenuados por un ligero crecimiento en los últimos, que encarrilarían un 2011 ya positivo en el que la crisis estaría superada.

En cuanto al desempleo, sólo Intermoney y el Gobierno consideran que se mantendrá estable, en cifras parecidas a las que actualmente tenemos del 18,5%. El resto de organismos apuntan a una subida del desempleo de un 1%, situando la tasa de desempleo por encima el temido 20%. Habrá que ver cómo afectan al empleo los nuevos estímulos fiscales, pero lo que parece claro es que ni el desempleo crecerá a ritmos exponenciales como ha sucedido en el último año y medio, en el que el número de desempleados ha subido más de un 10%, ni tampoco descenderá apreciablemente, puesto que nuestra economía no creará empleo hasta que crezca por encima del 2%, por lo que hasta mediados de 2011 no es factible un descenso considerable del desempleo. Con todo, en el peor de los casos, parece improbable que la tasa de desempleados alcance los 5 millones de personas, como funestamente algunos han augurado.

En cualquier caso, nada está dicho. Habrá que ver el impacto de los estímulos fiscales y de la recuperación de Francia y Alemania, que pueden tirar de nuestras exportaciones. Habrá que ver cómo afecta el sorprendente dato del crecimiento del 3,5% del PIB de Estados Unidos en este último trimestre, lo que supone que la primera potencia mundial ha salido ya de la crisis , lo cual sin duda insuflará confianza en los mercados. Habrá que atender al comportamiento de la demanda interna y el consumo y, sobre todo, habrá que esperar que los bancos y cajas españolas no tengan excesivos problemas, porque si los peores augurios se cumplen y los bancos afectados por la crisis inmobiliaria se meten en problemas, la economía podría volver a caer gravemente, y hacer la situación insostenible.

A pesar de tanta incertidumbre, lo que parece más factible es que la economía aún sufra dos trimestres de recesión, para luego empezar a crecer sostenidamente (habrá que ver si en forma de V, que supondría un rápido repunte, o en forma de L, más estancado). El empleo, por su parte, compaginará meses duros con algunos más halagüeños, sin que haya grandes variaciones en porcentaje de parados.

Esperemos, por el bien de todos, que las peores predicciones no se cumplan, y que esos signos positivos que Goldman Sachs ha visto sean ciertos, porque eso supondría el principio del fin de la crisis que nos atenaza, que sería lo mismo que decir el principio del fin del sufrimiento de tantas y tantas personas que se han visto devoradas por esta crisis económica y financiera que casi nadie supo ver y de la que muchos quieren salir aplicando las mismas recetas que nos llevaron a ella. Pero eso es asunto de otro artículo.

Analista

% Variación PIB 2010

% Tasa de Paro 2010

Intermoney

+ 0, 6 %

18, 4 %

Goldman Sachs

+ 0, 7 %

 

La Caixa

+ 0, 0 %

20, 1 %

Gobierno

- 0, 3 %

18, 5 %

Funcas

- 1 %

20, 5 %

FMI

- 0, 7 %

20, 2 %

BBVA

- 0, 7 %

20, 7 %

AFI

- 0, 6 %

20, 9 %

Las relaciones España - EEUU

October 14th, 2009

Mucho se ha escrito en los últimos años sobre las relaciones entre España y Estados Unidos. Se recriminaba a nuestro Presidente, Zapatero, sus desencuentros con Bush, y el hecho de que no le hubiera recibido en la Casa Blanca se interpretaba como un desaire y una prueba de las equivocaciones en la política exterior del Gobierno socialista.

En mi opinión, nada más lejos de la realidad. Precisamente ese desencuentro, esa falta de entendemiento entre Bush y ZP, debería ser motivo de orgullo, ya que el primero ha sido uno de los peores Presidentes de la Historia de los EEUU, con una política violenta, injusta, errática y fracasada. Prueba de ello es el cambio que ha dado el mundo con Obama, que se guía por unos principios similares a los defendidos por ZP durante años, y opuestos a los de Bush.

Lo triste no era que discrepáramos hasta el enfado con Bush, sino que en algún momento de nuestra historia, coincidiéramos en planteamientos con semejante personaje. Más aún: que nos alineáramos incondicionalmente con él en la empresa más cuestionada de las últimas décadas, la Guerra de Irak, contraviniendo la opinión mayoritaria de los ciudadanos y de los países de la UE, y actuando en contra del mandato de la ONU. Quebrando, en fin, las normas que regían hasta entonces las relaciones internacionales y polarizando y dividiendo al mundo.

Ayer, en su editorial de las 21:00, Iñaki Gabilondo lo resumía perfectamente:

Zapatero en La Casa Blanca. Es noticia importante. No porque nuestro presidente se haya quitado una piedra del zapato, sino porque recuperamos la normalidad. Normalidad que, cuidado, no perdimos cuando llegó Zapatero a La Moncloa. Entonces se cometieron errores que hubieron debido evitarse. Pero la normalidad se había quebrado ocho años antes, cuando llegó Aznar. Sus servilismo le fue gratificado con familiaridades que le hicieron malinterpretar su propio deslumbramiento. El monaguillo se creyó cardenal porque estaba cerca del Papa y fue utilizado como submarino contra Europa y copatrocinador de la Guerra de Iraq. E hizo algunos ridículos memorables.

La normalidad verdadera se dio con Felipe González. Como pesábamos mucho en Europa, y mucho en Iberoamérica, y pudimos ser anfitriones de la Conferencia de Paz de Madrid, por eso éramos respetados en todas partes. En La Casa Blanca también. Ese ha de ser nuestro modelo de relación con Obama. Amigos leales, pero sin perder la dignidad. De modo que no hemos de regresar a 2004, sino a 1996“.

50 notas para entender la crisis

October 8th, 2009

Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, publica en su página web (www.juantorreslopez.com) un interesante artículo en el que en 50 escasos puntos, desgrana las causas y soluciones de la crisis económica y financiera que desangra al mundo desde hace casi 2 años. Una crisis que, como dice el autor, no es coyuntural, sino estructural, esto es, una crisis del sistema capitalista que nos gobierna desde el final de la II Guerra Mundial. Por tanto, si no cambiamos el sistema, habremos puesto sólo un parche, y tarde o temprano volverán a aparecer los agujeros que nos han hundido en la miseria.

El origen y el desarrollo de la crisis

1. La crisis se origina en Estados Unidos.
2. Para evitar que después del 11-S la economía se viniera abajo se bajaron mucho los tipos de interés.
3. Como al bajar los tipos de interés los bancos ganarían menos, buscaron la  manera de no dejar de ganar.
4. Para ello se lanzaron a la búsqueda desesperada de clientes para sus préstamos y los daban cada vez más a familias con pocos recursos.
5. Los préstamos que daban (sobre todo los hipotecarios) eran muy arriesgados pero gracias a eso los podían dar a tipos de interés más altos.
6. Los bancos (y en general los inversores en los mercados financieros) no se guardan en un cajón los contratos de los préstamos que dan sino que los venden. Esa es una actividad llamada “titulización” que les permite cambiar papel por dinero líquido. Y a partir de ella nacen los “productos derivados”, llamados así porque van naciendo, derivándose, unos de otros. Forman el corazón de las finanzas internacionales, como una gran pirámide invertida (porque de uno inicial surgen muchísimos más) que mueve billones de euros solo a partir del papel, sin riqueza productiva alguna detrás.
7. Los bancos hipotecarios estadounidenses vendían sus contratos hipotecarios a unos fondos de inversión que ellos mismos habían creado para tal fin. En realidad se los vendían a ellos mismos pero formalmente aparecían como si fueran  otras empresas y eso les permitía que en sus balances el papel se sustituyera por dinero y así podían dar más créditos, que es lo que les proporciona rentabilidad.
8. Esos fondos de inversión vendían a su vez esos contratos a otros fondos, y estos a otros, y así esos contratos se fueron difundiendo por el sistema bancario internacional.
9. La inversión en esos contratos era muy rentable porque como respondían a hipotecas con tipos de interés más alto que el del mercado también podían dar más rentabilidad que la del mercado.
10. Para colmo, los bancos que originalmente vendían esas hipotecas trataron de disimular que eran muy arriesgadas. Para ello hacían “paquetes” en donde había unas buenas y otras malas. Y, además, contrataban a unas empresas especializadas (llamadas agencias de “rating”) para que “evaluaran” si esos paquetes eran buenos o malos. Les pagaban por ello, así que esas empresas decían que, por supuesto, era de la mejor calidad financiera.
11. Pero era mentira.
12. Las familias empezaron a no pagar sus hipotecas y así, lo que antes era muy rentable para el banco ahora dejaba de tener valor.
13. Quienes habían comprado esas hipotecas o los paquetes que las contenían empiezan a tener que registrar las pérdidas patrimoniales correspondientes.
14. Fueron quebrando unos bancos detrás de otros.
15. El sistema bancario de USA y el de Reino Unido llegaron a la  bancarrota y los demás le siguieron o están a punto de llegar a la misma situación.
16. Al ver los bancos que los demás estaban en tantos apuros y que ellos mismos tenían pérdidas muy grandes dejan de darse créditos unos a otros.
17. Cuando los bancos dejan de tener confianza y liquidez para prestar, el dinero empieza a no llegar a la economía real, a los empresarios y los consumidores.
18. La economía real no puede funcionar sin crédito (¿quién puede comprar un coche o una casa o casi cualquier cosa hoy día sin financiación?).
19. Las empresas empezaron a cerrar y a despedir trabajadores.
20. En mitad de ese proceso se produce otro fenómeno: los inversores que ven que las finanzas se han puesto feas para especular allí (que es lo que saben hacer) apuestan por invertir  en otros mercados.
21. ¿En dónde? En los que tienen tendencia a subir los precios, como antes había pasado con el inmobiliario. Ahora lo harán en el del petróleo y en el alimentario.
22. La especulación en el mercado del petróleo subió estrepitosamente sus precios y la de los mercados alimentario también, provocando mucha más hambre y sufrimiento en los países más pobres.
23. Los efectos de la crisis financiera, de la subida del petróleo y del precio de los alimentos desató la descomunal crisis económica que estamos viviendo.

España
24. La situación española tiene algo de particular.
25. Los bancos y cajas españolas no habían adquirido grandes cantidades de hipotecas basura y de paquetes contaminados (aunque algunos sí).
26. Pero tenían otra basura: se dedicaron a financiar al sector inmobiliario y crearon una burbuja que ha explotado. 27. Solo de 2002 a 2008 pasaron de dar créditos por 700.000 millones de euros a 1,8 billones. Es imposible que ese aumento no haya ido acompañado de un incremento inmenso del riesgo, de la insolvencia y de la morosidad. Ahora empiezan a pagarlo y a tener los mismos efectos que los que acabo de mencionar a escala global.

Los Estados frente a la crisis
28. ¿Qué han hecho las autoridades?
29. En primer lugar, establecer las normas contables y financieras que permitieron que los bancos pudieran hacer todas las inversiones super arriesgadas que han hecho y que han provocado la debacle. Y, por supuesto, hacer la vista gorda cuando los peligros y los problemas empezaban a manifestarse sin remedio.
30. Cuando estos ya no se podían disimular dijeron que solo se trataba de una crisis limitada a las hipotecas y a Estados Unidos. Mintieron a la gente.
31. Luego empezaron a darle dinero a mansalva a los bancos (las multimillonarias “inyecciones de liquidez” de los bancos centrales) para que taparan el agujero y se siguieren prestando entre ellos y prestaran a la economía real.
32. Pero el agujero era tan grande que no arreglaron nada. Los bancos quebraban uno detrás de otro,
33. Propusieron que los bancos les vendieran los “activos tóxicos” (las hipotecas basura que habían ido difundiendo por la economía) pero no consiguieron nada porque estaban difuminados por todo el mundo y porque son de un  valor gigantesco, prácticamente imposible de compensar.
34. La realidad es que toda la ayuda que  han venido recibiendo los bancos la destinaban a compensar sus pérdida o a lavar la cara de sus balances. Algunos, incluso la dedicaron a repartir beneficios entre sus accionistas y directivos.
35. Los dirigentes de los países más poderosos se reunieron en Washington y en unas pocas horas aprobaron un documento vago y de generalizaciones en el que se daban algunos golpes de pecho y en el que fundamentalmente acordaron dos cosas: que iban a tomar medidas en los mercados financieros y que los gobiernos tenían barra libre para gastar lo que fuese necesario porque la crisis de la economía real se hacía ya muy grave.
36. De las medidas financieras nada se sabe pero sí han aprobado planes de gasto para tratar de que el paro y las quiebras de empresas no sigan aumentando.

El futuro
37. ¿Servirán de algo esas medidas?
38. Una cosa está clara: mientras no se curen las causas del cáncer éste seguirá avanzando. Ahora ya han caído muchos bancos. Seguirán cayendo los demás y después vendrá la caída de los fondos de inversión y de pensiones…
39. Los planes de gasto compensarán la pérdida de empleos pero su coste (que recaerá sobre los más débiles y sobre las generaciones futuras) será inmenso si no se cierra pronto la sangría.
40. Y, mientras tanto, los bancos siguen sin abrir el grifo de la financiación. Los gobiernos hacen como que se molestan con ellos pero aquí paz y después gloria. Es más, para dorarle la píldora le hacen rebajas fiscales vergonzosas e inmorales a los banqueros y grandes propietarios, como acaba de suceder en España.

Alternativas de progreso frente a la crisis
41. ¿Qué se debería hacer entonces?
42. Hay que tomar medidas urgentes como las siguientes: Evitar la sangría financiera interviniendo los bancos. Abrir inmediatamente el grifo de la financiación. Aumentar la cuantía de los planes de gasto (en particular poniendo capital fondos de financiación a disposición de las empresas que creen empleo) y procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del gobierno). Establecer impuestos extraordinarios en todos los países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos especulativos y los beneficios extraordinarios.
43.Y por supuesto también son imprescindibles otras medidas con carácter estructural y global: Nuevas normas que regulen y disciplinen las actividades financieras y garanticen la financiación para la actividad productiva. Entre ellas, control de los movimientos de capital, eliminación total de los paraísos fiscales,  establecimiento de Impuestos internacionales, y creación de instituciones internacionales democráticas….

Más allá de la debacle financiera
44. Lo que hay detrás de la crisis es la especulación financiera que ha llegado a ser gigantesca y peligrosísima. Pero los capitales se han ido yendo a la esfera financiera especulativa porque allí tienen más rentabilidad relativa.
45. Hay que evitar que la especulación sea más rentable que la actividad que crea riqueza.
46. Para eso hay que penalizar la especulación y sus beneficios, extraordinarios pero letales para el resto de la economía, y hacer que los mercados reales sean más dinámicos y rentables. Y para que esto último sea posible es necesario que haya mucha más demanda y mucha mayor capacidad de compra: hay que subir los salarios reales. De hecho, fue su caída en los últimos años lo que disminuyó la demanda, y con ella las ventas, la producción y la rentabilidad.

Lo que hace falta para cambiar las cosas

47. Las medidas y políticas alternativas que acabo de señalar son perfectamente posibles y por supuesto necesarias pero no se podrán adoptar mientas que el poder esté en manos de los banqueros, de los grandes financieros y de los grandes propietarios.
48. Para que haya una economía diferente es necesario que los ciudadanos tengan el suficiente poder para asegurar que sus preferencias democráticamente expresadas se conviertan en decisiones. Lo que hoy día sucede es lo contrario: las preferencias de los ricos son las únicas que lo consiguen.
49. La crisis está mostrando el lado inmoral y criminal de muchas actividades financieras y económicas. Por la ganancia se permite todo. Hay billones euros para ayudar a los bancos y no unos pocos miles para evitar que cada día mueran 25.000 personas de hambre.
50. Las crisis seguirán produciéndose y con ellas el sufrimiento innecesario de millones de seres humanos si no logramos que lo inmoral sea inaceptable, si la ética del respeto a la vida y de la cooperación no se impone sobre la del beneficio. No sufrimos solo una crisis económica. No nos engañemos, es la crisis de un sistema social y económico, de nuestra civilización, de una humanidad que se ha pervertido a sí misma solo para que una minoría se harte de disfrutar y de ganar dinero.

La doble moral liberal

October 1st, 2009

Una vez más, reseño un artículo de Vicenç Navarro (aconsejo visitar su blog, cuyo enlace se encuentra en esta página o pinchando aquí directamente) denunciando la doble moral de los liberales a la hora de condenar golpes de estado o de criticar las tentativas de reelección en Latinoamérica.

La doble moral de los liberales: los casos de Honduras y Colombia

Este artículo critica la incoherencia política y dualidad moral de autores que se autodefinen como liberales -tales como Mario Vargas Llosa- que justifican la deposición del Presidente Zelaya en Honduras por su supuesto deseo de mantenerse en el poder (sin que exista evidencia de que tal deseo existiera) y en cambio permanecen callados frente al intento explícito del Presidente Uribe de Colombia de reformar la Constitución para mantenerse en el poder. El artículo critica también el silencio ensordecedor de los medios de información y persuasión liberales que han ignorado tanto la enorme represión del gobierno golpista hondureño como la continua violación de los derechos sociales y laborales del gobierno Uribe de Colombia, el país del mundo que tiene mayor número de asesinatos de líderes sindicales tal y como ha subrayado la Federación Mundial de Sindicatos.
El pensamiento liberal siempre ha utilizado un discurso que enfatiza, en teoría, la defensa de los derechos individuales como razón de su propia existencia. En su versión económica, esta filosofía política utiliza este marco ideológico para promover la supremacía del mercado, en el cual el individuo consumidor supuestamente define las prioridades de la sociedad a través de su consumo. De ahí se deriva –según el credo liberal- la supremacía del mercado sobre el estado. No es pues sorprendente que haya sido el mundo empresarial el que haya promocionado con mayor intensidad el liberalismo, presentándose a si mismo como el gran defensor de las libertades individuales.

La experiencia histórica, sin embargo, muestra que tal tradición liberal raramente ha respetado sus postulados ideológicos de respeto y defensa de las libertades individuales. Es bien conocido que uno de los mayores puntos de referencia del liberalismo, el economista Milton Friedman, apoyó la dictadura del General Pinochet (ver Navarro, “La prensa liberal y Milton Friedman”, en www.vnavarro.org sección economía política). En España conocemos muy bien esta incoherencia liberal. Fue precisamente un portavoz muy visible del liberalismo español, el banquero Juan March, el que, cuando vio sus intereses empresariales afectados por las políticas públicas del gobierno republicano democráticamente elegido, apoyó el golpe militar del año 1936 que instauró una de las dictaduras más crueles y sangrientas que haya conocido Europa en el siglo XX. Según el Profesor Edward Malefakis de la Universidad de Columbia, en Nueva York, investigador del fascismo en Europa, por cada asesinato político que hizo Mussolini, el dictador Franco hizo 30.000. En realidad, la Banca (que era el poder fáctico promotor del liberalismo en España, hecho que continúa hoy) fue el grupo fáctico, liderado por la Banca March, que financió aquel golpe militar. Un tanto semejante ocurrió en Cataluña con otro gran empresario liberal de la industria catalana, Francesc Cambó, el cual apoyó también vivamente el golpe militar cuando vio sus intereses de clase afectados por las políticas públicas del gobierno republicano democráticamente elegido.

Una situación semejante ha ocurrido a raíz del reciente golpe militar en Honduras que depuso a un gobierno democráticamente elegido. Los medios de información liberales españoles explicaron el golpe militar utilizando el mismo argumento que utilizaron los golpistas en Honduras para justificarlo, es decir, la necesidad de impedir que el Presidente Zelaya modificara la Constitución para perpetuarse en el poder. Una voz prominente de este coro liberal ha sido la de Mario Vargas Llosa que como era de prever, en un artículo en El País (El golpe de las burlas, 12.07.09), aunque crítico en las formas, defendió la destitución del Presidente Zelaya, con los mismos argumentos. Según él, no podía permitirse que Zelaya se perpetuara en el poder. Mario Vargas Llosa, así como la mayoría de medios liberales, añadieron que la destitución de tal mandatario era también una lógica consecuencia de la falta de apoyos al Presidente Zelaya y a su elevada impopularidad, citando encuestas que en otro artículo mostré estar claramente manipuladas (Las falsedades sobre Honduras, Público, 23.07.09).

El golpe militar en Honduras inició una enorme represión en contra de las fuerzas políticas que apoyaban al Presidente Zelaya, represión que incluyó la disminución sustancial de los derechos políticos y civiles de la población hondureña, con el cierre de medios de información contrarios al nuevo gobierno golpista y persecución de periodistas críticos del nuevo régimen. Otras medidas represivas incluyeron la interrupción del suministro eléctrico a medios no favorables al nuevo régimen, la violenta supresión de manifestaciones a favor del Presidente Zelaya, asesinatos y arresto de líderes de la resistencia frente al gobierno golpista, restricción de movimientos de la población y muchas otras medidas represivas que apenas aparecieron descritas en aquellos medios liberales. Ninguno de ellos (repito, ni uno) denunció aquella represión. Y Mario Vargas Llosa, que se presenta como un gran defensor de los derechos individuales, ha permanecido en un silencio ensordecedor.

Esta enorme represión ha alcanzado su máxima expresión en la vuelta a Honduras del Presidente Zelaya. Hay hoy un estado de sitio con una ocupación del país por parte de su propio Ejército. Recordando la situación de Chile durante el golpe del general Pinochet, también un estadio, el estadio de Chochi Sosa está siendo utilizado como campo de detención para los resistentes al regimen. Este estado de sitio es la mejor prueba de la falsedad de los argumentos utilizados tanto por los golpistas hondureños como por Mario Vargas Llosa que subrayaron la supuesta impopularidad del Presidente Zelaya. Si el Presidente Zelaya era tan impopular como ellos indicaron, ¿como explican que el nuevo gobierno golpista haya sido forzado a imponer tanta represión y brutalidad? Y repito la pregunta, si el golpe era tan popular, ¿cómo explican tanta resistencia? En realidad, la historia de América Latina está llena de casos como Honduras. Cuando las oligarquías dominantes (todas ellas muy “liberales”) ven sus intereses afectados por las políticas públicas de un gobierno democráticamente elegido, sacan su Ejército a la calle, iniciando las dictaduras que han dominado aquel continente. Y casi siempre, por cierto, con el apoyo de las voces liberales, supuestamente defensoras de la Constitución (ver mi artículo la ¿Se repite la historia en Latinoamérica? El Plural, 21.09.2009).

El silencio de estas voces liberales hacia aquella brutal represión, se ha roto ahora, no para condenar la represión, sino para condenar la vuelta de Zelaya a su país del cual es Presidente. Señalan que no tenía que haber vuelto pues ha contribuido a crear las tensiones existentes. Las tensiones sin embargo, han sido creadas por los golpistas que realizaron el golpe y que han rechazado todas las medidas de resolución del conflicto.

El apoyo liberal a Uribe
Esta condena de los liberales hacia Zelaya contrasta con su apoyo al Gobierno Uribe en Colombia, el cual, está intentando cambiar la Constitución para “mantenerse en el poder”. No hay evidencia, por cierto, de que Zelaya intentara mantenerse en el poder, argumento utilizado para explicar (Mario Vargas Llosa) o justificar (los golpistas) el golpe militar. Incluso en el caso de que la encuesta del 28 de junio que Zelaya favoreció (preguntándole a la población si deseaba establecer una Asamblea constituyente) se hubiera podido realizar y la población hubiera favorecido el establecimiento de tal Asamblea, el Presidente Zelaya habría tenido que dejar el cargo en enero de 2010, sustituido por un nuevo presidente. Lo único que podría haber ocurrido, en caso de que la nueva Constitución lo permitiera y Zelaya lo deseara, es que éste podría haberse presentado a las elecciones en un futuro lejano, después de que el mandato del nuevo presidente terminara y cuando la nueva Constitución lo indicara. De ahí que la acusación a Zelaya de perpetuarse en el mandato presidencial sea falsa.

Ahora bien, la que no es falsa es la de Uribe que está moviendo cielo y tierra para mantenerse en el poder. Ahí, sí que el caso es claro y transparente. Lo dice el propio Uribe. Éste quiere cambiar la Constitución para mantenerse en el poder. Y no ha habido ninguna denuncia de Mario Vargas Llosa y otros liberales, como tampoco han denunciado la enorme represión existente en Colombia en contra de las fuerzas políticas pacíficas colombianas que se oponen a su gobierno. En realidad, Colombia es uno de los países de Latinoamérica donde sistemáticamente se violan más los derechos civiles y políticos de los individuos. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha denunciado al gobierno Uribe por la violación sistemática de los derechos sindicales y laborales. Como ha indicado la OIT, Colombia, dirigida por el gobierno Uribe, es el país del mundo donde han sido asesinados más sindicalistas y, por cierto, también más periodistas. Y muchos de estos asesinados se han realizado por la policía política directamente dirigida desde el gobierno de Uribe. Mario Vargas Llosa ha mantenido un silencio también ensordecedor sobre tal represión.

Es más, los paramilitares colombianos, una de las fuerzas más represivas en Latinoamérica (establecidas y apoyadas por Uribe por muchos años), han ayudado al gobierno golpista hondureño en la protección de la oligarquía hondureña, sin que haya sido siquiera noticia en aquellos medios liberales. ¿Se imaginan que hubieran dicho tales medios si tropas del Gobierno Chávez hubieran ido a Honduras en apoyo de los movimientos populares en contra del gobierno golpista? La respuesta hubiera sido histriónica. Estos son ejemplos, no solo de la profunda incoherencia de los supuestos defensores de las libertades individuales, sino de su doble moral, altamente moldeable según sus intereses de clase.

Para muestra, un botón

September 29th, 2009

Hablaba el otro día de las arremetidas de cierto sector contra las hijas de ZP. Pues bien, para muestra un botón. El inefable Antonio Burgos ha publicado el siguiente artículo en ABC mofándose de las hijas de Zapatero, menores de edad. Me abstengo de cualquier comentario, pues el artículo habla por sí solo (se titula “Las andreítas de Zetaparo”):

Tenía pensado escribir hoy sobre la legionela, ese brote terrible en que hablamos de los muertos que ha habido en la Macarena con una frialdad cruel, como si sólo fuesen cifras de las estadísticas y no convecinos con nombres, apellidos, mujer, hijos, nietos, familia y amigos, que han fallecido en Sevilla y no en Noruega. Pero he de dejarlo para otro día, porque el respetable público me reclama que largue sobre la foto de las niñas del Conde Drácula, perdón, de las hijas de Zetaparo, como un lector me pone el nombre de ZP, Zetaparo, con una errata de las que carga el diablo y que con el tiro que se les escapa dan en todo el bebe.
Vista la foto del Metropolitan de Nueva York, donde las dos mocitas fueron de gañote en el avión oficial de papá, ahora comprendo a ZP. Ahora me explico que no quiera enseñar a sus niñas. Si yo fuera padre de esas dos criaturitas no las enseñaba por nada del mundo. Tapaditas en La Moncloa están más guapas. Con todos los respetos para las menores (los que manda la ley y unos cuantos más que les echo yo de cominito, no vayamos a tenerla), es natural que Zetaparo moviera Roma con Santiago y Efe con Zeta para que la foto de sus niñas no saliera en parte ninguna. Pasa con las niñas de Zetaparo lo mismo que con aquel alcalde de Sevilla que ya he contado, que cuando Franco lo nombró a dedo, sus amigorros de la tertulia del Aero dijeron:
-Que Momo era tonto lo sabíamos nada más que aquí, pero ahora se va a enterar Sevilla entera.
Que las niñas de Zetaparo eran dos callos horrorosos lo sabían los más íntimos en La Moncloa, pero ahora se ha enterado España entera. Son de salir corriendo. Yo no sé si es porque iban vestidas de Jalogüín, o porque lucían el uniforme oficial de los góticos, pero tú te encuentras a las 12 de la noche con estas puñeteras niñas en una calle oscura, se te acercan, un poner, a preguntarte dónde para el autobús de Alcosa, y del salto que pegas del susto llegas corriendo a Carmona.
Góticas. Los lectores que me piden este artículo me aseguran que son góticas. Vamos, como la ojiva de San Julián, pero sin el recuerdo de Fernando Moreno sacando el palio de La Hiniesta. O como la propia imagen gótica de La Hiniesta (que está por cierto en el Ayuntamiento y que no sé cómo no han mandado ya retirarla por la cosa del Nacional Agnosticismo y de quitar los crucifijos). ¡Qué ofensa para el arte gótico, llamar góticos a estos adefesios con botas de la Brigada Paracaidista en Sidi Ifni y muñequeras de levantador de pesos de Galisport! Por el volumen de su bulto redondo, así achaparrado, más que góticas me parecen románicas, que como las vea Brigitte Bardot, va y las protege. Pero, vale, aceptamos gótica como animal pinnípedo. Yo les diría algo más fuerte, pero como son menores, me callo.
Bueno, menores para que el padre diga que no quiere que salga su foto, o que las pixelen. Pero no menores para que aborten sin tener que decirlo a los padres. Estas son las contradicciones del sistema. Como la propia actitud de Zetaparo. ¿De qué ha ido en esta película del Mangazo de Viaje de sus Niñas Góticas? ¿De Defensor del Menor o de Belén Esteban? Yo creo que Zetaparo va de ambas cosas, de Defensor del Menor y de Belén Esteban, en una sola pieza, protegiendo a sus Andreítas. Porque estos dos tapones de alberca vestidos de «La niña de luto» sin Manolo Summers son sus Andreítas. Cuando llamó a la agencia Efe para censurar las fotos, seguro que dijo:
-Yo es que por mis hijas ¡ma-to!, ¿me entiendes?
Me explico, finalmente, por qué Zetaparo no quería que saliera la foto. No era por las niñas en sí ni por la leche que mamó la protección del menor. Era para que no viéramos al completo este retrato de familia. Monster.

La foto de las hijas de ZP

September 25th, 2009

La última arremetida de la derecha sociológica contra Zapatero no puede ser más ruin y miserable, ya que utiliza a las hijas del presidente, menores de edad, para burlarse de él (y por ende de ellas).

La polémica surge a raíz de una foto de la familia Zapatero y la familia Obama en una visita privada al museo Metropolitan de Nueva York. En la foto, se aprecia a las hijas de Zapatero vestidas al estilo “gótico”, lo cual desentona con el rigor protocolario supuestamente debido.

Antes que nada quiero dejar clara mi opinión. Es cierto que la vestimenta no es la más adecuada, pero de ahí a montar el circo que se ha organizado hay un largo trecho.

En primer lugar, porque la foto no debió publicarse nunca, ya que las chicas son menores de edad y al publicarse y utilizarse su imagen con fines sarcásticos y de crítica, se está vulnerando los derechos del menor que se encuentran regulados en la Ley Orgánica de Protección del Menor.

En segundo lugar, porque no se trata, como se ha dicho, de la imagen exterior de España, ya que se trataba de un encuentro privado e informal que en nada concierne a nuestras relaciones exteriores. Utilizar una visita privada y familiar como elemento del juego político es deleznable.

En cualquier caso, supongo que hace más daño a la imagen de España que un mafioso y corrupto como Berlusconi, acusado de mantener relaciones sexuales con menores y con putas, se codee con Aznar que el hecho de cómo vistan unas niñas. Pero no, es más grave el traje negro de las hijas de Zapatero que los veraneos de Aznar en casas de empresarios, o en el yate de otro mafioso como Briatore. Eso no daña nuestra imagen exterior, claro.

Pero lo más patético de todo es la intención de criticar y hundir a Zapatero utilizando a sus hijas menores de edad a las que la derecha ridiculiza sin piedad por su atuendo. Para la derecha todo vale con tal de destruir a Zapatero. Me imagino que se sentirán orgullosos al ver como cuando las chicas vuelvan a España, se encuentran en Internet chanzas, bromas, vejaciones, insultos y escarnios sobre ellas. Pero todo vale, hasta utilizar a menores de edad para atacar a Zapatero.

Con ello, de paso, se consigue que no se hable de la noticia más importante del día, y una de las más graves de los últimos años: la presunta financiación ilegal del PP valenciano.

Así nos va como país, cuando nos interesa más el atuendo de las hijas del Presidente que un escándalo de corrupción del principal partido de la oposición. Y lo peor es que a la hora de votar, influirá más la foto de las hijas de Zapatero que la corrupción del PP.

La impunidad del franquismo

September 23rd, 2009

La vergonzosa imputación de Garzón por un presunto delito de prevaricación ha vuelto a poner sobre el tapete su decisión de enjuiciar los crímenes del franquismo. Hemos hablado de ello en profundidad en este blog (y lo seguiremos haciendo) argumentando jurídicamente lo acertado de la decisión de Garzón. Sin embargo, para escarnio de nuestro país, un sindicato ultraderechista le denunció por haber cometido la osadía de intentar esclarecer qué paso con los centenares de miles de víctimas del franquismo que fueron desaparecidas. El Magistrado Prego, vinculado a la Fundación del Valle de los Caídos (con eso se dice todo), admitió a trámite la denuncia, y en esas estamos.

Tiempo habrá para comentar la decisión que adopten los tribunales. Mientras tanto, transcribo un interesante artículo firmado por varios juristas e intelectuales (José Saramago, Premio Nóbel de Literatura;José Jiménez Villarejo, ex presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo; Enrique Gimbernat Ordeig, catedrático de Derecho Penal; Javier Moscoso del Prado y Muñoz, ex fiscal general del Estado; Luis Guillermo Pérez, secretario general de la Federación Internacional de Derechos Humanos, y Hernán Hormazábal Malaree, catedrático) titulado “La impunidad del franquismo” publicado el pasado 16 de septiembre en El País. Llama la atención la mención a la sentencia del TEDH de 16 de julio de 2009 que establece que la ausencia de búsqueda oficial de los desaparecidos supone un trato cruel e inhumano, siguiendo la línea marcada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (para más información, consultar mis artículos sobre este tema de Octubre de 2008.

La impunidad del franquismo

Son 114.266 personas las que, según el auto dictado por el juez Garzón el 16 de octubre de 2008, desaparecieron, en el contexto de crímenes contra la humanidad, entre julio de 1936 y diciembre de 1951, en el curso de la Guerra Civil española y, ulteriormente, durante la dictadura fascista de Franco.

La violación de los derechos humanos ha sido una desgraciada realidad a lo largo de la historia de la humanidad; sus autores, en la inmensa mayoría de las ocasiones, han quedado impunes, y a las víctimas y a sus familiares, en otras tantas, se les ha privado de la necesaria tutela judicial en los tribunales internos.

Por ello, la comunidad internacional ha ido estableciendo diferentes compromisos, ineludibles para todos los Estados, a fin de garantizar la búsqueda de la verdad, la reparación a las víctimas y el castigo de los autores de los más graves crímenes contra la humanidad. Es decir, garantizar el derecho de las víctimas y sus familiares a la justicia, como garantía del principio esencial, del que debe prevalerse todo Estado, de no repetición de los crímenes.

Respecto de los familiares -como lo ha reiterado la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos del 16 de julio de 2009 en el caso Karimov contra Rusia- la ausencia de búsqueda oficial de los desaparecidos supone un trato cruel e inhumano. Dicho de otra forma, los familiares de los desaparecidos sin respuesta oficial son víctimas de tortura.

Desde la Convención de Ginebra de 1864 sobre leyes y costumbres de la guerra, al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, pasando por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 o los recientes Principios o Directrices de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos adoptados en el año 2005, es indudable el deber, moral y jurídico, de toda la comunidad internacional y de cada uno de los Estados que la componen, de perseguir graves crímenes contra la integridad y dignidad humana.

Las desapariciones forzadas, han sido calificadas por las Naciones Unidas como un ultraje a la dignidad humana, reconociendo el derecho a un recurso judicial rápido y eficaz, como medio para determinar el paradero de las personas privadas de libertad o su estado de salud, o de identificar a la autoridad que ordenó la privación de libertad o la hizo efectiva. Como otros crímenes semejantes, considerados de lesa humanidad, no son amnistiables ni prescriptibles según la evolución del Derecho Penal Internacional desde los principios de Núremberg.

Esa obligación de perseguiry castigar los más graves atentados contra la humanidad es aplicada sólo por algunos Estados, y de forma interesada. Y España ha de entonar por desgracia, y con gran vergüenza, el mea culpa.

España que se congratulaba en ser uno de los pioneros en la aplicación del principio de justicia universal, hoy desgraciadamente en entredicho, ignora a sus propias víctimas, somete a tormentos (según la indicada doctrina del Tribunal Europeo) a sus familiares y desoye las obligaciones contractuales internacionales dimanantes de tratados y convenios suscritos e incorporados a su ordenamiento jurídico.

Recientemente, el Comité de Derechos Humanos, en su periodo de sesiones de octubre de 2008, examinando los informes presentados por los diferentes Estados, y antes de que se declarase la Audiencia Nacional incompetente para conocer de las desapariciones que tuvieron lugar durante y después de la Guerra Civil, señaló que “está preocupado por el mantenimiento en vigor de la Ley de Amnistía de 1977″, y recordó que “los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y aunque toma nota con satisfacción de las garantías dadas por el Estado parte en el sentido de que la Ley de la Memoria Histórica prevé que se esclarezca la suerte que corrieron los desaparecidos, observa con preocupación las informaciones sobre los obstáculos con que han tropezado las familias en sus gestiones judiciales y administrativas para obtener la exhumación de los restos y la identificación de las personas desaparecidas”.

El comité recomendó no sólo la derogación de la Ley de Amnistía, sino el auténtico restablecimiento de la verdad histórica sobre todas las violaciones -se produjesen por quien se produjesen- de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, añadiendo que ha de permitirse a las familias que identifiquen y exhumen los cuerpos de las víctimas y, en su caso, indemnizarlas.

La naturaleza de crimen de lesa humanidad que supone la desaparición forzada de personas es, por tanto, indiscutida, en particular cuando se comete de forma grave o sistemática contra la población civil. Lo señalaba también la Convención de 2006 sobre Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, determinando la obligación de los Estados de investigar los hechos y juzgar a los culpables.

Han transcurrido más de 12 años desde que, el 28 de marzo de 1996, la Unión Progresista de Fiscales interpusiera la primera denuncia por los crímenes cometidos por los responsables de la dictadura militar argentina en los años 1976 a 1983. A partir de entonces, se han sucedido en la Audiencia Nacional española, como órgano competente para la instrucción y enjuiciamiento de los crímenes acogidos bajo la jurisdicción universal, diversas denuncias por crímenes internacionales ocurridos en diferentes países que han dado lugar a un amplio debate sobre el principio de jurisdicción universal.

Sin embargo, más de 70 años después de los hechos, en España se sigue sin conocer qué pasó, quién ordenó las ejecuciones, quién practicó las detenciones, y qué sucedió con los, al menos, 114.266 desaparecidos que se han documentado judicialmente.

La obligación de investigar, juzgar, castigar y reparar se ha obviado, de forma incoherente, en España. Peor aún, el único juez, Baltasar Garzón, que ha cumplido, con apego a la ley, coherencia, valentía y riesgos evidentes con el deber de contribuir a satisfacer las demandas de las víctimas, se encuentra cuestionado e imputado por quienes tendrían el deber ineludible de propiciar que España honre sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

Señalaba, el relator de Naciones Unidas, Louis Joinet que “para pasar página, hay que haberla leído antes”.

No olvidemos a esos 114.266, con sus nombres, apellidos e historias. Con sus madres, hermanas o hijos. No sigamos tolerando que se torture a sus familias. El olvido y la impunidad no es solamente fuente de dolor para las víctimas, es una herida abierta que lesiona la democracia. Bien dijo Francisco de Quevedo: “Menos mal hacen los delincuentes, que un mal juez”.